Castillos en el aire
Los neuróticos contruyen castillos en el aire. Los psicóticos los habitan. Los psiquiatras viven del alquiler.
* Autor desconocido.

Los neuróticos contruyen castillos en el aire. Los psicóticos los habitan. Los psiquiatras viven del alquiler.
* Autor desconocido.
Hay quien se queja de que el gobierno de Rodríguez Zapatero está subiendo los impuestos. Tengo que reconocer que si es necesario un mayor gasto público podríamos defender tal cosa. Si de verdad hace falta estamos dispuestos a pagar más impuestos.
Aunque antes habría que acordarse de algunas menudencias: acabar con el fraude fiscal y a la Seguridad Social; acabar con los “descuentos” a los beneficios empresariales; recuperar ciertos impuestos a los que más tienen —sucesiones, patrimonio— que han desaparecido de nuestro sistema; luchar —de verdad— contra los paraísos fiscales, incluídas las SICAV; perseguir —de verdad también— a todos los administradores corruptos del país… Si después de hecho esto sigue faltando pasta —que ya me extrañaría— entonces no me importa que me subas el IVA. Pero no para rescatar bancos o subvencionar la compra de coches, no me jodáis.
Si el Estado necesita gastar más —y en ocasiones como esta hace falta gastar más— necesita recaudar más. Es de cajón. Lo que debería hacerle sangrar los oídos a los votantes son las promeses de cierto partido situado más a la derecha aún que el que nos gobierna actualmente. Ese partido que dice que aumentará el gasto y que bajará los impuestos. Cualquiera puede darse cuenta de que eso es imposible. Así que, directamente, mienten.
Banda sonora: ‘El equilibrio es imposible’ de Los Piratas.
Jesus saves… and makes incremental backups.
* Visto en algún sitio en una camiseta.
Banda sonora: ‘Sálvame’ de Fangoria.
Un servidor no consigue entender ciertas cosas de las religiones. Bueno, en realidad, casi ninguna. Dentro de la multitud de confesiones y mandangas que infectan —e infestan— el planeta, uno de los tinglados que más me llama la atención es el de los Testigos de Jehová. Dejando de lado las extrañas ideas sanitarias de estos individuos, el hecho más destacable —para mí— de sus creencias es que sólo 144.000 personas irán al Cielo.
Hombreeeee… Teniendo en cuenta que actualmente dicen contar con más de 7 millones de publicadores en todo el mundo, veo el reparto de sillas un poco complicado. Con la cortapisa añadida de que esta gente tiene la fijación de predicar e intentar ganar nuevos adeptos permanentemente. ¿No se dan cuenta de que restringen sus probabilidades de salvación?
¿Y si les echamos una manita y de paso conseguimos un formato televisivo de éxito? Primero pensé en algo tipo sillas musicales, pero dado el gran número de concursantes aquello iba a ser un lío de padre y muy señor mío… ¿Por qué no mejor algo estilo Battle Royale? Los encerramos a todos en la isla de Manhattan, por ejemplo, armados hasta los dientes y los dejamos hacer hasta que “sólo” queden los 144.000.
Falta por pulir el pequeño detalle de su rechazo a la violencia… A ver si se nos ocurre algo.
(Pergeñado con Karlonnen mientras nos tomábamos un café).
Banda sonora: ‘1 4 4 0 0 0′ de Amanita y los Faloides (letra).
Andaba el otro día buscando una llave dinamométrica cuando me topé con este curioso traducto:
Sabio consejo, pardiez…
Banda sonora: ‘La vi comprándose un sostén’ de Andrés Calamaro.
No hagas a los demás lo que deseas para ti; los demás pueden tener gustos diferentes.
* George Bernard Shaw.
Hace unos días, dando una vuelta por un mercadillo “medieval” en Las Navas del Marqués, me paré delante del típico puestecillo donde se venden velas de distintos colores y fragancias. Resulta que en la publicidad que te entregaban se proclamaban las excelencias de los distintos colores. Tal que así: (más…)
Ya había oído alguna vez la idea de que los coches híbridos y eléctricos podían resultar más peligrosos para los peatones por pasar desapercibidos a estos. Y esta mañana he leído que Toyota va a ofrecer un “sistema de seguridad” en el Prius —previo paso por caja, claro— a finales de este mes: que el coche “haga ruido” cuando circula en modo eléctrico.
Lo cual me lleva a preguntarme dos cosas. Una: ¿acaso el vehículo silencioso por excelencia, que es la bicicleta, también debería ir haciendo ruido por la calle? Porque las bicicletas no “suenan” y no van dejando un reguero de atropellados a su paso. Y dos: ¿no supone un retroceso volver a emitir contaminación acústica —uno de los mayores males de nuestras ciudades— cuando habías conseguido eliminarla en parte?
¿No sería más lógico educar a conductores y peatones en el respeto a los otros y a las normas? Si el conductor de un coche silencioso no se cree el amo de la calle y si el peatón no se “tira a la piscina” sin mirar habrá sitio para todos. Hasta para el silencio.
Banda sonora: ‘Enjoy the silence’ de Depeche Mode.
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