Se cierra el paréntesis (más o menos)
Estimados lectores, ignoro si se habrán percatado del detalle, pero en los últimos tres meses mi participación en este blog se había reducido a extremos alarmantes.
Primero, fue el hecho de aprobar la oposición, con la descompresión consiguiente, las vacaciones y el desparrame. Aun así, escribí unas cuantas entradas desde mi retiro espiritual en Marbiella.
Después, empezó la pesadilla burocrática de papeleos y búsqueda de alojamiento. Entre medias, tuvo lugar mi desgraciado incidente francés (y no me refiero a ningún tipo de variante sexual).
Y por último, el pasado día 14 de los corrientes, servidor de ustedes ha pasado por vicaría. Que sí, que me he casado. Por la iglesia, para más inri. Por suerte, mi enlace no se ha parecido a ninguno de los dos arquetipos con que nos ha obsequiado, por el momento, el amigo Pierre Nodoyuna, que ha hecho honor a su nick. De ello pueden dar fe algunos de los comentaristas semi-habituales de este blog, como Jairon y Peluxco (sí, sé que eres tú).
Por cierto, referencia friki, la tonada que acompañó la entrada de los novios en el salón fue la “Marcha del Salón del Trono”, de John Williams, perteneciente a la banda sonora de “Star Wars Episodio IV: Una nueva esperanza”.
A partir del próximo día 18, el que suscribe se pira de luna de miel, con lo cual no volveré a postear regularmente hasta el 28, por lo menos. Sean buenos en mi ausencia…


