Clasificado en: Zoon politikon — Camarada Bakunin @ 21:28
Acabo de encontrarme esta perla que no podía dejar pasar:
Flipante. Todo. El presupuesto de la “obra”. ¿3.500 pavos para comprar un portátil y un equipo multifunción? La descripción del mencionado equipo. ¿Qué pinta ahí la palabra internet? El plazo de ejecución de la misma. ¿Un mes para “comprar” un puto ordenador? Y plantar un cartelón para publicitarlo. ¿No se le cae a nadie la cara de vergüenza?
Es, con diferencia, el cartel del Plan E más lisérgico (y hemos visto muchos) hasta la fecha. ¿Alguno de ustedes puede superarlo?
Clasificado en: Zoon politikon — Camarada Bakunin @ 15:18
Hay quien se queja de que el gobierno de Rodríguez Zapatero está subiendo los impuestos. Tengo que reconocer que si es necesario un mayor gasto público podríamos defender tal cosa. Si de verdad hace falta estamos dispuestos a pagar más impuestos.
Aunque antes habría que acordarse de algunas menudencias: acabar con el fraude fiscal y a la Seguridad Social; acabar con los “descuentos” a los beneficios empresariales; recuperar ciertos impuestos a los que más tienen —sucesiones, patrimonio— que han desaparecido de nuestro sistema; luchar —de verdad— contra los paraísos fiscales, incluídas las SICAV; perseguir —de verdad también— a todos los administradores corruptos del país… Si después de hecho esto sigue faltando pasta —que ya me extrañaría— entonces no me importa que me subas el IVA. Pero no para rescatar bancos o subvencionar la compra de coches, no me jodáis.
Si el Estado necesita gastar más —y en ocasiones como esta hace falta gastar más— necesita recaudar más. Es de cajón. Lo que debería hacerle sangrar los oídos a los votantes son las promeses de cierto partido situado más a la derecha aún que el que nos gobierna actualmente. Ese partido que dice que aumentará el gasto y que bajará los impuestos. Cualquiera puede darse cuenta de que eso es imposible. Así que, directamente, mienten.
Banda sonora: ‘El equilibrio es imposible’ de Los Piratas.
Hoy, gracias a una entrada de Amazings sobre un parásito cerebral de las hormigas —del que ya sabía algo gracias a la muy recomendable novela El día de las hormigas— que manipula el comportamiento de su huésped, nos hemos percatado de que Aznar no es dueño de sus actos.
Al igual que las hormigas víctimas del hongo Ophiocordyceps unilateralis, que obliga a estas a subirse a lo alto de una planta y dejarse morir para servir de maceta al parásito, Aznar siente el irrefrenable impulso de plantarse en los sitios más inapropiados contra su voluntad.
Ya sólo nos falta que un día él también se convierta en maceta y nos deje en paz de una vez…
Sólo una pregunta… ¿qué entiende usted por “rentable”? Supongo que lo mismo que el alcalde de Ávila cuando dice que el Palacio de Congresos obtiene beneficios. O que las “Expos” ayudan al desarrollo de una ciudad. O que el Plan E crea empleo…
Asistimos en estos días inciertos al desmantelamiento del estado del bienestar. Desmantelamiento que el Impostor es incapaz —lógicamente— de llamar por su nombre y del que dice, qué cachondo, que es un paréntesis. Nos hemos desayunado hace unos días con la noticia de que en España hay cada vez más ricos —y más pobres—; hemos visto recientemente los recortes en sueldos de funcionarios y pensiones; nos vamos a tragar la reforma del mercado laboral; y esperemos nuevos y retorcidos tijeretazos —escuchen al ministro de Fomento decir que lo de hacer carreteras “gratis” se va a acabar, ¡gratis, dice el guasón!, como si no pagara uno lo que le toca— en todos los campos.
Encima llevamos aguantando meses de campaña sobre el retraso de la edad de jubilación y la insostenibilidad del sistema de pensiones. Y, como otras veces, si casi todo el mundo parece estar de acuerdo, el asunto huele a puta mentira. (más…)