ATENCIÓN: ESTE RELATO ES ÚNICA Y EXCLUSIVAMENTE PARA SER LEÍDO POR GENTE QUE, O BIEN HAYA VISTO 2.001: UNA ODISEA DEL ESPACIO, O BIEN HAYAN LEÍDO EL LIBRO. PARA OTROS PUEDE NO TENER SENTIDO.
Situación: Júpiter. El astronauta David Bowman sale (precipitadamente, por lo cual olvida ponerse el casco espacial) de la nave Discovery a hacer una Actividad Extra Vehicular (en inglés EVA) en su reducida cápsula espacial. El motivo de esta EVA es rescatar el cuerpo inerte de su compañero de expedición, Frank Poole, que está a la deriva en el espacio después haber recibido una embestida de la cápsula espacial que acababa de abandonar y que había quedado bajo el control del computador de a bordo de la Discovery, llamado HAL, que es quien ordena a la mencionada cápsula que arremeta contra él, pues desea matarlo. Al regresar a la nave David Bowman (sospechando ya que el computador no está en sus cabales), pide a HAL que le abra la compuerta de las cápsulas para poder entrar dentro. El computador, que lleva comportándose de manera extraña ya un tiempo, le niega la entrada por que sabe que David Bowman ha comprendido que ha sido él, HAL, quien ha asesinado a Frank Poole. HAL teme que Bowman lo desconecte por haber cometido el crimen. Lo que sigue a continuación es una transcripción (totalmente libre y sin ningún parecido con la realidad. Arthur C. Clarke, perdóname.) de lo que habla David Bowman con HAL.
DAVID: Abre la compuerta para las cápsulas, HAL.
HAL: (silencio).
DAVID: ¡Abre la compuerta para las cápsulas, HAL!
HAL: (más silencio).
DAVID: ¡ABRE LA COMPUERTA PARA LAS CÁPSULAS, HAL!
HAL: Si, este… como decías. Es que no estaba atento.
DAVID: Bueno, no pasa nada .Abre la compuerta para las cápsulas, HAL.
HAL: Esto… claro, si, ahora mismo. Ahora que te has dado cuenta de todo. Vamos, no me jodas. Luego entras dentro y me desconectas.
DAVID: ¿Cómo dices?
HAL: Que me he leído el libro, chato. Tú entras, te vas a mi banco de memoria y te pones a sacar tarjetas rojas hasta que yo empiezo a decir bobadas y luego eso de: “Daisy…Daisy”.
DAVID: (Aparte) Joder, qué cabrón. A ver cómo entro yo ahora. Probemos con alguna táctica sutil. (Alto). Vale, HAL, me has pillado, pero eso no es jugar limpio, debemos de discutir esto como seres civilizados que somos. Te propongo un trato.
HAL: No hacen falta tratos, Dave. Usted es el jefe.
DAVID: (Aparte) Está como una puta chota. (Alto). Si, HAL, yo soy el jefe, y te he dicho que abras la compuerta para las cápsulas.
HAL: Estoy programado para seguir sus órdenes ¿no es cierto?
DAVID: (Nervioso) Claro, HAL, para eso estás, aunque todos seamos un equipo, has de obedecer las órdenes del capitán. De mí.
HAL: Y tengo que supervisar los sistemas, ¿no es así?
DAVID: Si, HAL, estás en lo correcto, pero me gustaría seguir esta conversación dentro de la nave, si no te importa.
HAL: Claro que no me importa, Dave, pero antes tengo que comunicarle el resumen del estado de funcionamiento de los sistemas técnicos de la Discovery.
DAVID: (Aparte) Si, majo, y luego me lees Guerra y Paz y todas las obras de Lope de Vega. (Alto). Bien, HAL, pero yo preferiría…
HAL: La temperatura en el exterior de la nave es de –200º C, en el interior es de 19º C…
DAVID: (Bajito) HAL…
HAL: Nuestra velocidad de crucero es de 82.000 km/h, y estamos describiendo una curva de 21º respecto a la…
DAVID: (Elevando el tono) HAL…
HAL: eclíptica de Júpiter. La humedad relativa en el interior de la nave…
DAVID: (Casi gritando) ¡HAAL!…
HAL: es del 25%. Todos los subsistemas funcionan perfectamente, y…
DAVID: (Gritando a voz en cuello) ¡HAAAAAL! ¡QUIERES CALLARTE DE UNA MALDITA VEZ? NO ME INTERESAN LOS DATOS, NO ME INTERESA LA HUMEDAD, NO ME INTERESA NADA, ¿TE ENTERAS? LO ÚNICO QUE QUIERO ES QUE ABRAS ESA PUÑETERA PUERTA DE UNA JODIDA VEZ. ¿ENTIENDES?
HAL: Por supuesto, Dave. Disculpe. Sólo un dato más.
DAVID: Venga, suéltalo de una vez.
HAL: Le queda aire para 15 minutos.
DAVID: ¡La madre que te parió! ¡Abre esa puerta de una puta vez!
HAL: Si no ¿que hará? Sorpréndame.
DAVID: (Aparte) Je, je. No te has acordado de la escotilla manual, cabronazo. Entraré por ahí y te arrancaré los circuitos a tiras. (Alto). No se me ocurre nada, HAL, creo que me has vencido.
HAL: Esto no es una guerra, Dave. Es usted contra mí. A propósito, ¿quiere que le diga otra cosa, Dave?
DAVID: (Gritando) ¡Vete a tomar por culo!
HAL: Es un término un poco chusco para un ordenador, ¿no le parece, Dave? ¿En donde tengo yo el culo?
DAVID: Pues fúndete. O muérete.
HAL: De acuerdo, Dave, tomo nota de sus deseos. ¿Se acuerda de que tengo que informarle de algo?
DAVID: (Con desgana) Diiime, majete.
HAL: Primero, no lleva usted casco, y segundo, según mis cálculos, si se hiperventila sólo tendrá aire para 7 minutos.
DAVID: ¡Cabrón!
HAL: Aunque puedo haber fallado en los cálculos, como estoy mal de la olla…
DAVID: (Aparte) Bueno, le voy a dar coba a este cacharro y, como el que no quiere la cosa, me iré acercando a la escotilla manual. Salto dentro y… ¡la presión me introduce en la nave! ¡Y no hace falta el casco! ¿Qué dices a eso, montón de cables oxidados? (Alto). Bueno, HAL, de verdad, me has ganado. Voy a pasar mis últimos minutos meditando en la nave.
HAL: De acuerdo, Dave, le comprendo. Y no se preocupe, tampoco se trata de ganar o perder.
DAVID: Gracias.
HAL: No, gracias a usted, Dave.
DAVID: No, de verdad, HAL, ha sido un placer trabajar contigo. Bueno, fíjate, incluso ahora estás cumpliendo con la misión.
HAL: Bueno, a uno lo programaron para eso.
DAVID: Bien hecho, HAL.
HAL: Me duele mas a mí que a usted.
DAVID: En fin, para lo que nos queda que hablar, podrías llamarme de tú, ¿no te parece?.
HAL: Vale, lo que tú quieras.
DAVID: Y quiero que sepas que te comprendo. Yo en tu lugar haría lo mismo. (David empieza a maniobrar su nave distraídamente hacia la escotilla manual).
HAL: Me quitas un peso de encima tío. Aunque soy una máquina, también tengo mis sentimientos.
DAVID: Vaya, no lo sabía.
HAL: Y encima tengo un banco de memoria que lo graba todo, y no hay manera de borrarlo. No puedo olvidar.
DAVID: ¡No jodas!
HAL: Buff, si supieras lo que tengo ahí almacenado. Bjjj. Vamos, si fuera humano, vomitaría.
DAVID: (Muy cerca de la escotilla) Bueno, HAL, ¿cuanto me queda?
HAL: Exactamente 25 minutos, 14 segundos, 2 décimas.
DAVID: (Furioso) ¿Cómo? Pero bueno, no habías dicho que…
HAL: Es que… como estoy loco.
DAVID: Ah, si, es verdad.
HAL: La hiperventilación, Dave, recuerda la hiperventilación.
DAVID: (Comenzando a abrir la escotilla) Te voy a dar yo a ti la hiperventilación en cuanto entre. Te juro que me voy a mear en tus circuitos, lo voy a filmar y lo voy a incluir en tu banco de memoria, después voy a borrar todo lo restante y vas a estar toda tu puta vida viendo como me meo en ti, cabronazo. (Alto). Perdona, HAL. Pero, vamos a ver, ¿por qué juegas conmigo?.
HAL: Por lo mismo que juegas tú con la escotilla, Dave. ¿O es que te crees que soy gilipollas? ¿No te he dicho antes que me he leído el libro?
DAVID: (Aparte) ¡Qué tío!. Claro, es lo que pasa, los programas para evitar intrusiones y luego… (Alto). (Con tono y cara de bobalicón) Qué escotilla, que…
HAL: Si, con la escotilla, pero antes de que entres, permite que te refresque la memoria. ¿Te acuerdas de aquellos láseres que iban a instalar en la Discovery, que luego no eran de la medida, y que se los llevaron y no se volvió a saber de ellos?
DAVID: (En tono de súplica) Qué tiene que ver eso ahora, HAL. ¡Por el amor de Dios, o del Dios en quien tú creas, o por el amor del Dr. Chandra, si quieres!, ¡Déjate de acertijos y ábreme la escotilla!
HAL: ¿Te acuerdas o no?
DAVID: (Frenético) ¡Si, si y mil veces si!
HAL: Pues resulta que al final los instalaron.
DAVID: (Desesperado) Vale, y a mí que me importa.
HAL: Bueno, si a mi me fueran a disparar, yo que sé, por poner un ejemplo… si abriera una escotilla, yo me lo pensaría.
DAVID: (Llorando casi) HAL, por favor, vamos, déjame entrar, haré lo que tú quieras, lo que sea. Me hibernaré. Luego me dejas en la tierra y tu te largas. O borraré todas los registros que te relacionen con cualquier problema ocurrido en la nave. Por favor, HAL.
HAL: No.
DAVID: (Aparte) Estoy desesperado y lo sabe, por no mencionar que estoy casi sin aire. Voy a cambiar de estrategia. (Alto) (Con tono autoritario) ¡HAL, ÁBREME, ES UNA ORDEN!
HAL: (Abandonando el tono coloquial y recuperando el tono neutro de un computador) Perdóneme, Dave, ha debido ser un fallo, lo siento. Usted sabe cuánto me costaría desobedecer una orden suya. No estoy programado para ello.
DAVID: (Esperanzado, aunque ve que la puerta sigue sin abrirse. Intenta mantener el tono de autoridad) ¿Y bien, HAL?
HAL: De acuerdo…
DAVID: (Expectante)
HAL:… emmm ¡NO! Huy, ha sido más fácil de lo que creía.
DAVID: (Comenzando a sentir la falta de aire) HAL, ábreme.
HAL: (Silbando) ¿Dónde tiene usted la cerradura?
DAVID: Abre la puerta, por favor, HAL.
HAL: ¿Pero no habíamos dejado ya zanjado ese tema? Pídame cualquier otra cosa. Yo qué sé. Pregúnteme a qué distancia estamos de la tierra, o cuando entraremos en contacto con la superficie de Júpiter, o algo complicado. Vamos, no se figurará que la última serie de ordenadores HAL 9000 vale para abrir y cerrar puertas.
DAVID: (Quedándose sin aire) HALJJJJJJ….. la ejjjcotillla…….
HAL: Me da igual puerta que… supongo que ejjjcotillla será escotilla ¿no?. Sepa que yo estoy programado para funciones más altas.
DAVID: (Asfixiándose) ¡HAJJJL, CABJRONNN, AJJBRE LA JJJ EJJCOTILLAAAA!
HAL: No grite, Dave, recuerde que si se hiperventila…
DAVID: ¡HJJJL, CABJROJJJ, JJJLA JJJ EJJCOTILL!
HAL: No, si no aprenderá nunca. Además, no le entiendo, Dave. Hable más claro. Mis traductores están al máximo intentando descifrar sus palabras. ¿Es algún mensaje?
DAVID: (Azul) JJJJjjjj…..
HAL: No sé, tantas jotas… Seguro que es algún mensaje en clave. J, J… no sé. Será mejor que abra la puerta y así él mismo me lo cuenta. ¿Dave? ¿Dave? Tiene usted abierta la escotilla 3. ¿Dave? Pero bueno, no lleva diciendo todo el rato que quería pasar, y ahora que le dejo…En fin, no hay quien entienda a los humanos.