Festival de Cine Sexual y Atormentado de Gijón
Tras pasarme el fin de semana corriendo de taquilla en taquilla y con algunas partes de mi cuerpo algo resentidas de pasar largas horas en la butaca de un cine, quiero compartir mis experiencias en este festival con vosotros. Soy una humilde cinéfila que intenta recorrer los festivales de cine que más a mano me pillan para suplir las necesidades que las salas comerciales de cine no cubren. Me voy el fin de semana, me meto un atracón a ver películas y bueno, de entre todas, algunas gustan más, otras menos y otras casi no aprecias su calidad debido al susodicho atracón.
Pero en este caso, o sea la edición 2004 del Festival de Cine de Gijón, he vuelto totalmente decepcionada y con la moral por los suelos. No sé si se ha debido a la mala suerte, a mi mal criterio a la hora de la elección de las películas, o a que lo que denominamos cine alternativo está entrando en una dinámica que no me convence. Os explico, después de este fin de semana he terminado totalmente deprimida y considerándome un bicho raro por ser heterosexual y tener un empleo convencional que no es la prostitución o el tráfico de drogas.
Los argumentos de todas las películas que he podido visionar trataban sobre gente atormentada con grandes traumas, causados principalmente por su sexualidad. Os pondré el ejemplo de Wild Side, película francesa, cuyo argumento es la historia de un trans-sexual que perdió a su hermana y padre de niño, cuya madre está muy enferma y que se gana la vida prostituyéndose; un norteafricano que se prostituye en los aseos de las estaciones de tren; y un militar ruso que ha desertado para no tener que luchar en la guerra de Bosnia. Los tres forman un trío amoroso muy entrañable… Después tenemos Misterious Skin, película americana que trata sobre un entrenador de baseball infantil, pederasta, que mantiene relaciones sexuales con los componentes del equipo que entrena, y que como consecuencia de estas prácticas uno de los niños termina siendo un homosexual que se dedica a la prostitución, y otro se empeña en creer que le han abducido los extraterrestres para intentar olvidar esa desagradable experiencia… Y eso que no quise ir a ver la de la pareja de lesbianas, ni la del director de cine porno consumido por el alcohol y las drogas que se empeña en rodar su gran obra maestra en su casa, bajo la mirada de su hijo adolescente autista…
Y yo me pregunto: ¿es que no se puede hacer cine alternativo sin tratar sobre vidas atormentas, sin que aparezca sexo explícito y sin que la personalidad de los protagonistas esté totalmente condicionada por su sexualidad y no paren de fumar? Si es que cuando terminas de ver estas pelis, sales totalmente deprimido, con mal cuerpo y ¡¡¡con un monazo terrible de echarte un cigarro!!! No defiendo las comedias románticas pastelonas, ni las pelis de acción trepidante, ni siquiera los finales felices, pero señores… una de cal y otra de arena, que se puede hacer buen cine sin llegar a estos extremos. No sé, aunque sea una comedia agridulce… un pequeño atisbo de luz en toda esta oscuridad. Os contaré que me ha pasado lo que nunca, porque me tuve que ir a descansar después de la segunda sesión para que se me pasara el mal rollito emocional, y que preferí quedarme tomando café con unos amigos y perder las entradas de una película porque pensaba que no me estaba perdiendo nada.
Tengo que decir que lo que más me ha gustado de lo que he visto ha sido un corto totalmente ‘gore’ sobre un carpintero que suple las partes mutiladas, que su torpe mujer se ocasiona con distintos utensilios cortantes, con bonitas prótesis de madera.

