El destino nos alcanza
No sé, no sé… a ver si la ministra Apretrujillo va a tener razón… Después de leer las reflexiones de Malos Pensamientos (lo siento, está bitácora parece haber fallecido) me he puesto a buscar nuevas formas de aprovechar el espacio. Va a ser verdad que la cosa está muy malita. Cuando en un país con una densidad de población de 3 habitantes por kilómetro cuadrado como es Australia han dado luz verde a enterrar a los muertos de pie, a lo mejor va siendo hora de que aquí, que tenemos una densidad de 85, empecemos a preparar los nichos de los cementerios como soluciones habitacionales, ¿no?
Les propongo un ejercicio de agudeza visual y memoria. Fijense en la siguiente imagen, más abajo les haré una pregunta sobre ella:
Ya estoy viendo a la gente durmiendo por las escaleras de los edificios, como en aquella magnífica película (a pesar del abuelo del rifle) titulada en castellano Cuando el destino nos alcance o en la novela Mercaderes del espacio. Los que hayan visto la película, ¿recuerdan de qué estaba hecho el Soylent Green? Eso sí que es una solución para los cementerios y no lo de los australianos.
Dirán ustedes que soy un exagerado, que no es para tanto… Yo lo veo todo muy negro.
¡Ah! Se me olvidaba. Conteste lo más rápido posible. ¿Qué ha visto antes: un columbario o una solución habitacional?
Banda sonora: ‘Day of the Dead’ de The Misfits.

