Habitualmente, en este blog tiramos con bala contra todo tipo de estupideces que vemos por estos mundos de Dios. Así que, por una vez, y sin que sirva de precedente, quisiera dar cuenta de algo bien hecho.

Este es el buque-hospital “Juan de la Cosa”. Acaba de ser botado, después de un traumático armado en los astilleros Izar, para ser la joya de la flota pesquera. Se trata de un magnífico barco, equipado con la mejor tecnología médica, para dar asistencia sanitaria inmediata a nuestros sufridos pescadores. Este mes, cubrirá la costera del bonito, mientras su gemelo homólogo, el reconvertido “Esperanza del Mar”, está rescatando africanos en cayuco por la costa canaria.
¿Por qué les cuento esto? Porque, recientemente, he podido visitar dicha nave, de cabo a rabo, guiado por uno de sus dos capitanes (se turnan por meses), y en compañía de un médico de urgencias del Hospital Juan Canalejo de La Coruña. Aquí, una prueba fotográfica del encuentro, tomada por un servidor, sobre la cubierta.

La opinión del galeno, en petit comite, completamente neutral y libre de toda sospecha de partidismo o peloteo, fue que las instalaciones médicas del “Juan de la Cosa” podrían rivalizar con muchos centros sanitarios de tierra firme.
El barco ha costado unos 17 millones de euros de nuestros impuestos. Personalmente, si mi dinero se gasta en estas cosas, no puedo estar más satisfecho. Por una vez, se han hecho las cosas como Dios manda. Imagino que ningún político ha tenido nada que ver…