400 (aumentado y mejorado)
Ya sabía yo que esto acabaría pasando:
Muchas gracias a los amigos de Yo soy Keyser Soze por la imagen.

Ya sabía yo que esto acabaría pasando:
Muchas gracias a los amigos de Yo soy Keyser Soze por la imagen.
Esta película rumana, que ya lleva una buena colección de premios y buenas críticas, no me ha decepcionado en absoluto. Me ha parecido muy buena y muy bien llevada. Eso sí, te deja un mal cuerpo… Hacía tiempo, creo que desde que ví Réquiem por un sueño, que una película no me dejaba tan mal rollito en el cuerpo.
Con esto no estoy intentando disuadiros de que la veáis (si no lo habéis hecho ya), sino todo lo contrario, por lo menos a mí me gustan las películas que no me dejan indiferente. El argumento no parece nada del otro jueves. En resumen, se trata de la historia de dos amigas que se enfrentan a la práctica de un aborto clandestino en la Rumanía de Ceaucescu. Planteado así no parece mucha cosa, pero lo bien llevada que está la película, las situaciones que se van planteando y cómo se van planteando (y sin un triste efecto especial ni retoque por ordenador), junto con los escenarios adecuados, la iluminación y unas carreritas cámara al hombro, consiguen crear situaciones muy angustiosas y de mal rollito que son las que te dejan ese mal cuerpo. Y toda la historia de lo más verosímil, sin sacar los pies del tiesto en ningún momento.
Os animo a que la veáis y reto a todos esos que dicen que no se puede hacer una buena película sin gastar “cienes y cienes” de millones en vestuarios, honorarios a actores consagrados, superdecorados y efectos especiales. Este es un ejemplo de película con buen guión, buenos actores anónimos (por lo menos para mí) y muy bien llevada a la que no le hace falta ningún aderezo más. ¡¡Ahh!!, y no hace falta ponerse las gafas de pasta para verla. Sólo una advertencia: los tíos hablan tan deprisa que resulta difícil a veces seguir los subtítulos.
Como dijo mi acompañante después de ver la película: “Esto sí que da miedo y no El Orfanato”.
La Justicia es como Windows Vista: va lento de cojones y te alucina la cantidad de procesos que hay rulando por detrás, sin tener ni idea de para qué sirven.
* Supermon, comentarista habitual de este sitio.
No puedo añadir ni quitar ni una coma. Me quito el sombrero.
Por si fuera poco lo leído sobre la anterior noticia, cojo las páginas de opinión de El País, y me encuentro con ésto.
Les puedo resumir el artículo: la oposición a judicatura es mala, muy mala, porque crea jueces ensoberbecidos e intocables; hay que buscar otra vía. ¿Cual? Ah, ni idea, que inventen ellos. (más…)
Hay días en que es mejor no levantarse de la cama.
En mi caso, aquejado por un proceso vírico indeterminado, me encuentro en cama, con la sopita a mano, echando a perder mi permiso de paternidad, así que la razón es de peso.
Pero si encima te levantas para comprar la prensa, y lees una gilipollez como ésta en un diario supuestamente serio, ya es para cagarse, aunque no sea por el virus…
A ver, señores de “El País”: la sentencia del alto tribunal europeo se produce en el marco de una consulta sobre un, ejem, ¡¡PROCEDIMIENTO CIVIL!!. Coño ya.
Aquí no hay delito por ningún lado, como bien recogen en el cuerpo de la noticia. Ese titular es una manipulación rastrera y una intoxicación de la opinión pública que espero corrijan a no tardar.
No obstante, la blogosfera también tiene lo suyo hoy. Mangas Verdes, que suele ser bastante mesurado en sus posiciones, dentro de su defensa de los usuarios de Internet, hoy ha encendido todas las luces de alarma, a mi modo de ver, demasiado temprano. Particularmente, en estas dos preguntas retóricas:
El hecho de que Promusicae reconozca haber obtenido las IP de varios usuarios espiándolos a través de Kazaa puede ser constitutivo de delito según la legislación actual.
Mira, Manuel, tío, que te admiro mucho, pero esta vez te has columpiado; la dirección IP es un dato OSINT: está a disposición de cualquiera, sin limitaciones, porque no afecta a la privacidad. Lo que es delictivo y afecta a la privacidad, es asociar ese dato a un nombre de abonado en el Mundo Real™, lo que se llama trazar la IP. Por cierto, eso es precisamente lo que Promusicae pretendía de Telefónica, y lo que se le ha denegado. Promusicae obtuvo las direcciones IP de usuarios como la podríamos obtener tú y yo: “El usuario eMule v0.47-g tiene la IP XXX.XXX.XXX.XXX”, o sea, el nick con el que te identificas en la red, pero no tu nombre real. La sentencia es positiva, considerada en sí misma. Ya veremos lo que trae el futuro, que llevo oyendo predicciones agoreras toda mi vida de internauta (y llevo en esto desde el 96). Si quieres comprobar lo que digo, los considerandos 30 y siguientes de la sentencia son bastante claros.
¿A qué medida ‘armoniosa’ o ‘equilibrada’ responde la frase “la legislación europea no excluye la posibilidad de que los Estados miembros impongan el deber de divulgar datos personales en un procedimiento civil”, vulnerando un derecho constitucional y fundamental en aras de una demanda civil? ¿No resulta desproporcionado?
Pues yo te lo explico: sólo por poner un ejemplo facilón, si algún desaprensivo te pilla a ti, o a tu señora (si la tienes, que no es asunto mío) en pelotas en la playa, lugar público, y las cuelga en Internet, te tienes que joder. Porque las acciones judiciales que puedas emprender no pasan ni cerca de la jurisdicción penal: rectificación, defensa del honor y la intimidad, protección de datos… Todo, todo, todo, procedimientos civiles y, como mucho, administrativos. Así pues, si alguna vez te ves en la desagradable tesitura de que todo Dios pueda verte el culo gracias a algún mamón con cámara, quizás empieces a considerar proporcionadas ciertas medidas. Porque con la ley actual en la mano, podrás reclamar ante Google, ante Flickr, ante YouTube o ante el Sursum Corda. Pero al responsable de la violación de tu privacidad no vas a pillarle. Derecho a la privacidad de los datos de conexión, lo llaman.
Seguro que esta tontería ya se le ha ocurrido a alguien y, encima, lo ha hecho mejor. Pero no me podía aguantar las ganas:
De ahí que haya que precaverse frente a las generalizaciones sobre el apoyo del “pueblo alemán” a los nazis. Antes de que Hitler fuera nombrado canciller, el porcentaje más alto del voto que obtuvieron fue el 37%. Un 63% de los que votaron no les dio el apoyo, y además, en las elecciones de noviembre de 1932, comenzaron a perder votos y todo parecía indicar que habían tocado techo. El nombramiento de Hitler no fue, por consiguiente, una consecuencia directa del apoyo de una mayoría del pueblo alemán, sino el resultado del pacto entre el movimiento de masas nazi y los grupos políticos conservadores, con los militares y los intereses de los terratenientes a la cabeza, que querían la destrucción de la República. Todos ellos maquinaron con Hindenburg para quitarle el poder al Parlamento y transformar la democracia en un Estado autoritario. El 30 de enero de 1933, Hitler fue investido canciller del Reich, porque Hindenburg así lo quiso; jefe de un Gobierno dominado por los conservadores y los nacionalistas, donde sólo entraron dos ministros nazis, aunque en puestos clave para controlar el orden público: Wilhelm Frick y Hermann Göring.
* El día de la vergüenza, en El País.
No cuenta, no existe
Cierro los ojos y no está dentro
No cuenta, no existe
Ahora los abro y no está fuera
No piensa, no siente
No necesito ayuda
De un padre misericordioso
Mi mente me basta
Mis manos son suficientes
Mi mente me basta
Mis manos son suficientes.
* Aviador Dro. Destino contra Dios.
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