Ateos
Dios los cría y ellos se juntan… a hablar mal de Él.
* Oído en una charla de taberna el otro día.

Dios los cría y ellos se juntan… a hablar mal de Él.
* Oído en una charla de taberna el otro día.
Ayer leía una noticia sobre una estrella muy muy lejana. Al parecer, era enorme, y al explotar regurgitó un montón de energía en dirección a nuestra galaxia, lo que nos ha permitido verla a pesar de su lejanía; que si es el objeto más lejano jamás observado, dicen. Pero paso a citar la descripción de la explosión:
…la explosión de rayos gamma que generó supuso tanta energía como la generarían 100 soles durante toda su vida, o la equivalente a lanzar 30.000 quintillones de bombas atómicas sobre Madrid.
En este caso, se ve que el redactor de astronomía no conoce lo básico del SMPF™. La primera comparación quizá es la más acertada, aunque uno no tenga ni idea de cuanta energía emitirá el Sol a lo largo de su vida. Luego ya nos vamos desfogando. Eso de las bombas atómicas ya me deja más perplejo. En primer lugar, sería más correcto escribir “treinta mil quintillones”. Pero al menos introduce el grado de incertidumbre que se le supone al SMPF… ¿las bombas son como la de Hiroshima, o como las más gordas que inventaron después (miles de Hiroshimas)? ¿O cuando dice “bombas atómicas” quiere decir “megatones”, que a su vez son… el equivalente al peo de un millón de toneladas de TNT?
En fin, no contento con eso, el redactor estaba buscando la manera de meter el SMPF por algún lado. Mmmmm…. podríamos poner que la supernova emitió la energía necesaria para iluminar 10merecientos partidos de fútbol de los de la Champiñon’s League, con prórroga y penaltis… En estas andaría, cuando terminó la frase con ese inquietante “sobre Madrid”. (Error, sería más SMPF-ístico “sobre el Santiago Bernabéu”)
¿En qué estaría pensando? Y menos mal que puso Madrid, que al ser la capital del Estao Ehpañó queda un poco más aséptico… ¿Os imagináis si hubiera puesto “sobre Cataluña”, “sobre el Nou Camp”, o ya puestos “sobre los cuernos de Laporta”? A ver, majete, un auténtico periodista habría rizado el rizo. Podría haber traducido la energía a kilowatios-hora, y haber calculado la factura de la electra (IVA incluido) que nos costaría semejante dispendio. O, siendo del PPJ, calcular los kilos de ácido bórico amonal necesarios para tamaña deflagración (qué palabra más piriodística), y no las bombas atómicas. Ah, y debería haber traducido los 13.000 años luz a X autobuses aparcados en fila india (haciendo cola en La Junquera, si es necesario puntualizar).
Some day people will grow up and realize that the only thing vile about human bodies is the small minds some people have developed within them.
* Dick Hein. Citado en un comentario en una entrada de Rinzewind.
Hechos:
1.- Ayer mi señora volvió de la reunión de la AMPA de nuestra niña. Están con el tema de la renovación de cargos, y nadie quiere ser el presi. Y decía: “Cómo se nota que es un ‘marrón’, si se pudiera trincar algo nos dábamos de tortas por estar ahí”. Ergo, de los que se presentan a cargos elegibles, cabe cierta sospecha de intención lucrativa.
2.- En España existe el canon digital [maldición del Camarada requerida], que básicamente supone que por poseer determinados artefactos somos sospechosos de pirateo, y por tanto hemos de compensar a la SGAE por este delito en potencia, lo hayamos cometido o no.
3.- Por otra parte, uno se puede desayunar, día sí, día no, con noticias como ésta o ésta otra, que demuestran que los munícipes son bastante proclives a sortear la legalidad en su favor.
Propongo, pues, la implantación del Canon Municipal, que supondrá que todos los alcaldes (y concejales de urbanismo) de España deben pasar X días en la cárcel, para compensar los posibles delitos de corrupción que hayan cometido o estén en disposición de cometer. El número de días podría calcularse en función del presupuesto del Ayuntamiento y de los metros cuadrados recalificados a urbano en su legislatura.
Hay días que es que te ponen el post a huevo:
Y lo que nos queda por ver el año que viene, amigos…
Banda sonora: ‘El telegrama’ de Monna Bell.
Con el cambio de hora llegan las auténticas tardes de otoño, en las que haré una loa por dos palabros de otra época que están perdiéndose: merienda-cena y cine cómico (veo que el Camarada no tiene el apartado “batallitas del abuelo”, así que lo pongo bajo “mimando el escroto propio”, que es una actividad también loable).
Lo de la “merienda-cena” fue un modernismo inexplicable. En circustancias especiales (había una visita a cenar, por ejemplo, o tu madre no tenía ganas de fritangas) te decían: “hoy vas a hacer merienda-cena”, y tú te sentías tan importante. Te aguantabas un rato más sin el bocata de nocilla, y luego te arreaban cualquier cosa, y hale, aviao hasta la hora de acostar. Vamos, que ahora puede parecer lo más normal, pero entonces eso de hacer merienda-cena era como saltarse las normas establecidas.
Y qué decir del “cine cómico”. Servía para rellenar cualquier hueco de la programación (no había mucho riesgo de zapping, claro). Y gracias a ello, nos ponían peliculillas de Charlot, Harold Lloyd, El gordo y el flaco… que hace muchísmios años que no he vuelto a ver; claro que seguro que hoy en día serían consideradas no aptas para la infancia, por la abundancia de mamporros y trompazos.
Bueno, pues ahí tengo guardadas estas palabras, con los monta-plex, los kalkitos y otras de similar pelaje…
Dice así una noticia sobre disminuir la velocidad de circulación en las calles:
La posibilidad de sobrevivir a un accidente cuando se circula a 30 km/h son muchas
¡Naturalmente! Pero déjenme ir un poco más lejos:
La posibilidad de sobrevivir a un accidente cuando se está parado son enooormes.
Aunque también es posible que mueras de viejo dentro del coche o que el Expreso Pendular del Noroeste te arrolle si has decidido tomarte las cosas con calma justo en el paso a nivel.
Bola extra: La historia de La Palice la contamos hace tiempo por aquí.
34 disidentes enviados a Kolyma en 0.450 segundos. Gestionado con WordPress
Esta
obra está bajo una
licencia de Creative Commons.