Pintadas
La delicuencia no parla catala.
* Pintada vista por Supermon en El Prat de Llobregat hace años. Debajo alguien había añadido en otro color:
Jordi Pujol deu ser tiroles, oi?
Se ha respetado la (mala) ortografía original.

La delicuencia no parla catala.
* Pintada vista por Supermon en El Prat de Llobregat hace años. Debajo alguien había añadido en otro color:
Jordi Pujol deu ser tiroles, oi?
Se ha respetado la (mala) ortografía original.
Disculpen las horas de publicación. La resaca no perdona… Pero vamos con los vídeos que tenemos mucho material atrasado.
¿Creen ustedes que todos los políticos son iguales? ¿Digamos que así?
Tal vez eso es lo que políticos como esta “señora” pretenden que creamos. No sé. Viendo a Daniel Cohn-Bendit ante el Parlamento Europeo se le enciende a uno una llamita de esperanza: (más…)
(…)representando a Ávila, me gustaría conocer un poco más de la ciudad.
La gente a veces dice que qué gracia tiene que no seas de Ávila y la representes, pero yo no lo veo como un inconveniente sino como algo bueno porque así puedo conocer una ciudad nueva y gente nueva.
* Miss Ávila, que esta vez es de Alicante. Delirante, como en ocasiones anteriores.
Me van a disculpar que mezcle temas en apariencia inconexos. Ando mal de tiempo… Quisiera comenzar recordando algo que comentaba anoche en una discusión tabernaria típica: el gasto en traductores del Senado no es un problema. No, amigos, no. Un problema es que nuestra Cámara Alta no sea una cámara de representación territorial en condiciones. Un problema es que sea una figura decorativa en nuestro sistema legislativo. Un problema es que sólo sirva como “aparcamiento” de estómagos agradecidos. Un problema es que con lo que cobran se dediquen a esto:
Claro que, ahora, ya pueden rebuznar en todas las lenguas cooficiales. Y seguir sin entenderse, las pobres bestias.
Y, cambiando de tercio —joder, qué ganas tenía de decir esto y qué bien traído—, vamos a dar un poco de leña a un memo pro-taurino. Que es lo que digo siempre: defiende lo que te dé la gana, pero hazlo bien, so mamón. Va el mensaje dirigido a un tal Carlos Marzal. Un señor del que nada sé, ni tres cojones me importa, más que su falta de comprensión de lo que es una especie:
Mira, buen hombre —aunque dudo en clasificarte como perteneciente a mi especie—, el toro de lidia es un puto Bos Taurus. Una vaca, para que me entiendas. Así que tu argumento sobre la especie vale menos que un euro de madera.
¿Ven como todo iba sobre astados?
Banda sonora: ‘Bulls on parade’ de Rage Against the Machine.

Hmmm… veamos… Latita de birra, cenicero y tabaco, cámara de fotos, GPS… Bueno, creo que lo tengo todo. Aunque antes de nada debería pedirles disculpas por los prolongados silencios de los últimos días. Podría excusarme diciendo que tengo una cuenta en FirstLife™ y me paso el día enganchado a ella… Suena a excusa, ¿verdad? ¡Al carajo, vamos al lío!
Hace unos días recibí una foto por email. La imagen no proporcionaba muchas pistas de su procedencia. Estaba recortada, un pie de foto decía que el lugar era Ávila y poco más. Y, para variar, el remitente me retaba a encontrar su origen y veracidad. Qué poco hace falta para ponerme en marcha…
Buscando un poco, localicé la foto a partir de la que estaba recortada la que me me había llegado: la había hecho una “medio paisana” llamada Raquel —alias Ente Inexistente— y es esta. Como comentaba que se encuentra en la calle 41 del cementerio de Ávila me fui esta mañana para allá. Tras pasar más de una hora recorriendo las calles 39, 40, 41, 42 y 43 no logré encontrarla. Mecachis, si me hubiera fijado más en la lápida… Pues nada, vuelta a casa y a mirar bien la fotito de marras.
El caso es que no conseguía ver bien el nombre. Contacté con la autora y, muy amablemente, me facilitó el acceso a la foto a tamaño original. ¡Bingo! Familia Gónzalez y Matías, pone ahí. Ya te tengo. (más…)
En la calle, en el centro comercial, a través de las ventanas de mis casa, en el parque, conduciendo por la carretera… siento que nadie me observa. Me estoy volviendo contraparanoico.
* Danuto y Martingo, en Cutreñetas.
Y entonces llegó la TDT, antier, como quien dice, y me compré un decodificador; que me permitió pasar del mero “ver la tele” al “ver la tele y contribuir al cambio climático” (cómo se calentaba el cacharrillo ese). Pero que no digan que el Estaospañó no se moderniza.
Endespués, mi anciana televisión falleció. Y me fui a comprar una nueva con un metro de la mano. ¿Y por qué? Pues porque el hueco destinado a alojar al susodicho parato del mueble del salón tiene unas medidas maquiavélicas si de encajar una tele de 32 pulgadas se trata. Así que me presenté en la tienda con el metro, y comprobé —a mi pesar— que las marcas menos glamourosas, a falta de renombre, tienden a construir televisores con una especie de marco de plasticurri negro alrededor de la pantalla, intentando provocar en el incauto cliente la sensación de que sus 32 pulgadas son más pulgadas que las 32 pulgadas de la competencia.
Tras varias mediciones, dirigíme a la columna donde se encontraban las bravías Sony. Cuatro magníficos ejemplares aparentemente idénticos que me encajaban casi al milímetro en la boaseguí provenzal del salón azul. Sin embargo, algo me descorazonaba. Mirados de abajo arriba, cada ejemplar costaba 200 ó 300 euros más que el anterior.
—¿Y por qué? —pregunté escamado al vendedor.
—Porque este modelo tiene Jai Flai Supervision, este ya lleva la Very Flinkin Resolushion, y el de más arriba te permite desfrutar de la Extra Bol Güen Lit a más de 1.800 megapercios.
—Vale , me llevo la más barata —contesté yo.
Así fue como vivía yo feliz, hasta este infausto mes de mayo. Sucedió que un día, hurgando con el mando a distancia, encontré que había sintonizado aún más canales. Y en dos de ellos figuraba el epígrafe “Telemadrid”. Uno de ellos me llega un poco pixelado, pero el otro (Telemadrid HD) me llega — pesar de que se oye— completamente oscuro. Comentado este extremo en la última cogorza reunión familiar, me dijo mi cuñao:
—Es que ese canal viene en alta definición, y tu tele no tendrá el HD Ready.
Entonces me acordé yo de aquello de los cuatro modelos de Sony, y que el mío era el barato. ¡Ah, mísero de mí! Llegué a casa y me puse a hurgar en las especificaciones, comprobando, extrañado, que mi tele sí que tiene, cual marchamo de calidad señorial, el tan cotizado “HD Ready”. Entonces… ¿por qué esta oscuridad? Que no es que me muera por ver el canal de Espe (que además es posible que nos “oscurezcan” a todos los castellanoleoneses, para que no perdamos la conciencia regional), es que me sentía herido en mi orgullo. Y buscando, buscando, hallé la respuesta en esta página, donde alguien responde a varios incautos como el que suscribe.
Parece ser, resumiendo, que la HD de la mayoría de los aparatos, sobre todo si el suyo tiene más de un año de antigüedad, tienen el sintocinador MPEG-2, mientras que las emisiones que se emiten por las emisoras que ya incorporan HD corresponden al estándar MPEG-4, mucho más refinado, ande va a parar. Es una pena que casi nadie en este país sea capaz de verlo. Por suerte, ni aunque me hubiera comprado la más caras de todas las Bravías que aquel día vi en la tienda habría cumplido con el MPEG-4 (algo de la cara de tonto se me quita).
En fin, avisados estáis.
(…)cuando iba al colegio ya nos vinieron a presentar una línea de productos “ecológicos” que tenía un boli hecho a partir de sémola de maíz que era biodegradable a excepción de la parte metálica. Aunque la verdad es que no era muy útil porque cuando mordías el capuchón y lo notabas dulce no podías parar… biodegradable no se si era pero comestible SÍ.
Creo que se debería poner mucho más empeño a cómo se fabrican y no a si se degradan o no. El 90 de los bolis desaparecen sin dejar rastro sin que la ciencia haya descubierto a donde… pero en su mayoría acaban entre los cojines del sofá o en un cajón de la cocina, no se van a vivir al campo a que se les de oportunidad de degradarse.
* Un comentarista llamado Txemary, en una entrada de Ecología Microsiervos.
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