Trabajo, y trabajo, y trabajo…
Ignoro si recuerdan esta escena de la muy prescindible película de Jim Carrey, “Como Dios”:
Bien, mi trabajo se parece a eso: un montón de asuntos que no para de crecer, y crecer… Y cuando consigo rebajar un poco la altura de la pila, entra más papel y el montón vuelve a subir. Sube más rápido de lo que consigo despacharlo. A este paso, y si las leyes de la Física no se alteran, va a haber un momento en el que no entre físicamente en mi cubículo. Bueno, hay algunas “pequeñas” diferencias: el café es peor, y yo no tecleo tan rápido…


:/
Comentario de muero — 7 Julio, 2007 @ 01:04
Bueno, al menos tu puedes pagarlo con alguien…
Comentario de lotas — 8 Julio, 2007 @ 11:35
# 2: Ya, Lotas, pero es que, precisamente, pagarlo con alguien, es hacer mal mi trabajo…
Comentario de Ender — 8 Julio, 2007 @ 11:48