Los locos del Canon(ball)
El título va en homenaje a un bigotón de esos que gustan en el excelso Vicisitud y Sordidez.
Pero la cosa es seria. El movimiento ciudadano contra la remuneración por copia privada, aka canon, se ha felicitado por la pequeña victoria de la votación del Senado sobre el tema. Los Microsiervos, Enrique Dans… prácticamente todo el top ten de la blogosfera se ha hecho eco. Ahora resulta que el Sr. No clarifica el tema, y dice que donde dijo digo, dice Diego.
O sea, que si llegan al poder, piensan quitar el canon digital. Y digo yo, así, en plan tocar los cojones, ¿eso es necesariamente bueno?
Recapitulemos. En anteriores capítulos del culebrón propiedad intelectual…
La propiedad intelectual es un derecho que tiene límites. Uno de esos límites es el derecho de copia privada que tienen los particulares para uso propio. La pérdida de ingresos para los autores que provoca esa copia privada se compensa a través de una pequeña cantidad que se detrae del precio de aparatos y soportes que permiten esa copia privada. ¿Dónde va ese dinero? Lo recaudan las entidades que la ley prevé para gestionar derechos de autor, y lo distribuyen entre los socios. La más conocida es la Sociedad General de Autores y Editores, la aquí llamada SGAM, por lo anacrónico que nos parece el sistema de cobrar por un trozo de plástico.
¿Qué consecuencias tiene el canon? Veamos qué sucede en paises donde no existe: Estados Unidos, por ejemplo, es un país en el que los lobbies del copyright, históricamente, han sido mucho más activos y mucho más poderosos que los españoles. En consecuencia, su legislación no contempla derecho de copia privada ni, por consiguiente, canon que cubra la pérdida de ingresos. Y el efecto directo ha sido una agresividad judicial sin parangón en Europa. Demandas millonarias y pactos para evitar juicios que a los españoles nos recuerdan a las técnicas de la Mafia: los gastos de un pleito son tan exorbitantes en EE.UU. que obtener una sentencia favorable te puede llevar a la ruina.
Aquí, las entidades de gestión han intentado ir por la vía cómoda para ellos, la penal, y si bien han obtenido triunfos contra el top manta y otros fenómenos de violación de la propiedad intelectual con ánimo de lucro, en lo que respecta a la actividad de los ciudadanos particulares, usuarios de redes P2P, se han dado contra un muro de hormigón: ni la Fiscalía General del Estado, ni la mayoría de los jueces, consideran delictivo compartir cosas. ¿Y la vía civil? Mientras haya canon por copia privada, es decir, mientras se esté remunerando por anticipado lo que podrían reclamar por la pérdida de ingresos a través de la copia privada llevada a cabo por P2P, la cosa no parece tener mucho futuro. Además, ¿a quién iban a demandar? Aunque la dirección IP del usuario sea un dato público, que los programas P2P ofrecen alegremente (lo que ha sido aprovechado por empresas como CoPeerRight para amedrentar a dichos usuarios), asociar ese dato al nombre y apellidos de un abonado, una persona del Mundo Real™, es cosa distinta: es una vulneración de la privacidad que requiere autorización judicial. Y la autorización judicial para intervención de comunicaciones es una cosa muy seria, para delitos graves y tal. Círculo vicioso del que las entidades de gestión no consiguen salir.
Sin embargo, en juego están cosas muy gordas:
1. Que las entidades de gestión, o una hipotética “Agencia de Propiedad Intelectual”, puedan rastrear la IP de los usuarios de Internet, revelando la identidad de los que descargan a través de P2P. Así, se quitaría el freno para que las entidades de gestión de derecho, SGAM y compañía, pudieran demandar a ciudadanos particulares por usar P2P.
2. Que el canon desaparezca. Al perder el pellizco de ciento y pico millones de euros recaudados a través de este sistema, sería rentable la litigiosidad masiva. Porque nada es peor que dejar de ingresar dinero a raudales, si puedes remediarlo con una pequeña inversión en abogados.
Sé que la gente bien intencionada habla de cambiar el modelo de negocio, de que el sistema está obsoleto y no es culpa nuestra. Que el canon es sopa boba. Y tienen razón, toda la razón. La tecnología da y la tecnología quita. David Bisbal, como ejemplo de artista que no compone sus propias canciones, hace un siglo hubiera sido un cantante de orquesta de baja estofa; hoy en día es millonario y famoso. La tecnología de grabación y reproducción musical, de cobro por copia, le hizo lo que es. La tecnología de copia inmediata a coste cero se lo puede quitar.
Es cierto. Pero la verdad, la razón y el sentido común nunca han detenido a un buen bufete de abogados. Se lo digo yo, que lidio con ellos. No descorchen todavía el champán. Esto no ha hecho más que empezar.


Un artículo cojonudo. No obstante, me permito disentir en algo: el canon es injusto y punto; aunque retirarlo resultara poco práctico, sigue siendo lo que en justicia hay que hacer. Luego que vengan los palos. Ya nos armaremos hasta los dientes y los esperaremos en un callejón oscuro. >:)
Comentario de Maiko — 14 Diciembre, 2007 @ 22:39
# 1: Por supuesto que es injusto, Maiko. Jamás he pretendido decir lo contrario. Sólo estoy dando una perspectiva que, quizás, a todos los discípulos de Perogrullo no se les ha ocurrido. Lo de “más vale malo conocido”. Es una perspectiva posibilista y amoral, lo sé. Pero dime, ¿cuantos padres de familia con hipoteca están dispuestos a ponerse tras la barricada por un eMule?
Comentario de Ender — 14 Diciembre, 2007 @ 23:47
No, si lo entiendo perfectamente, y además es la postura que yo misma me siento inclinada a tomar. Pero aunque sea más práctico que te den por culo con vaselina para evitar que puedan darte por culo sin ella, lo cierto es que estás dejando que te den por culo. Y ahora, tras esta bella metáfora llena de elegancia, me voy a desayunar a Tifanny’s o algo.
Comentario de Maiko — 15 Diciembre, 2007 @ 11:04
Me ha llegado al alma…
La tecnología copy+paste va a hacer que en un santiamén te tenga plagiado en mi blog. Un saludo.
Comentario de Lolo — 16 Diciembre, 2007 @ 12:24
[…] La tecnología da y la tecnología quita. David Bisbal, como ejemplo de artista que no compone sus propias canciones, hace un siglo hubiera sido un cantante de orquesta de baja estofa; hoy en día es millonario y famoso. La tecnología de grabación y reproducción musical, de cobro por copia, le hizo lo que es. La tecnología de copia inmediata a coste cero se lo puede quitar.Ender, desde Halón Disparado […]
Pingback de La tecnología da y la tecnología quita | LOLO punto ES — 16 Diciembre, 2007 @ 12:28
estos días me estoy leyendo el libro “copia este libro”, de David Bravo y estoy pensando en muchas cosas en las que no piensas, simplemente porque las das por supuestas. tendemos a pensar que la gente es razonable. Que no sólo existen los intereses económicos. Peor lo cierto es que, hoy por hoy, la cultura, para algunso, es un negocio. Es dinero, y no van a dejar que el momento de mayor expansión cultural de la historia (y no me refiero a que os podáis bajar episodios de ‘Betty la fea’ del emule, sino a que podáis bajároslos, junto con millones de libros, películas, música, software,…) les quite esa parcela monetaria que tan duramente se han trabajado, sobre todo ahora que tienen domesticados a los mismos autores que generan ese dinero.
el caso es que hoy por hoy, las redes P2P son la mayor biblioteca del mundo. Permiten no solo compartir obras, sino que comunican a la gente. Te permiten ampliar tus gustos y delimitar lo que te gusta y lo que no, independientemente de lo que digan eln la tele o en la radioformula, elementos marcadamente unidireccionales.
Lo cierto es que el canon actual no sólo es injusto; es desproporcionado. Que te compres una cámara de fotos le da 9 euros a las sociedades de gestion de derechos. A quien eso le parezca lógico, que se lo mire. El canon debe existir (de hecho, la asociación contra el canon no propone su eliminación, sino su modificación), pero debe gravar las obras, no los soportes. Grabando los soportes lo único que se consigue es financiar el inmovilismo cultural y tecnológico (subvencionando a las asociaciones de autores a costa de los avances en medios de distribución). Es como si gravásemos los motores diesel porque hacen más eficiente el transporte de mercancías y le diésemos ese impuesto a los fabricantes de motores gasolina.
Dicho esto, solo me queda asegurar una cosa; no será una asociación que considera a todos los españoles como meros clientes quien me dé una lección de moralidad y ética. Yo al menos, no divido a la sociedad entre consumidores sin voto y ladrones.
Comentario de bean delphiki — 17 Diciembre, 2007 @ 09:58
[…] mucho sobre esta promesa electoral del PP, yo les recomiendo que no se pierdan la opinión de Ender en Halón Disparado y la de Pepe Cervera en […]
Pingback de El Canon de Troya « El Club del Tetraedro — 17 Diciembre, 2007 @ 21:04
Creo que ya han comentado algo sobre esto. Es cierto que hay que tener cuidado, porque un m*f**s* es un m*f**s*, siempre, y los de la SGAE no son otra cosa que m*f**s*s. O por lo menos usan técnicas parecidas. LA técnica que usan en la SGAE que consiste en ir a bodas, bares y distintos garitos para ver lo que ponen y cobrar, recuerda mucho a películas sobre italianos que vendían su protección a cambio de dinero.
Por otro lado, siempre están llorando. Es decir, dicen que la piratería los están hundiendo… ¿A quien? a David Bisbal o a Alejandro Sanz que seguro que no tienen para comer por culpa de la piratería… Eso me suena mas a mentira que verdad, cierto es que pierden millones, pero la realidad es que si antes se comían toda la tarta ahora solo se comen 5 o 6 pedazos de los 8, pero sigue hartándose del pastel.
Y por ultimo, es una asociación privada, pero cobran a todo el publico, en eso no discriminan. Me imagino crear la asociación Española de Asientos y Farolas, la AEAF, que cobre cada vez que un usuario se siente en un banco o pase debajo de una farola de la luz. Esa asociación estaría respaldada por el hecho de que para pertenecer a la asociación tienes que ser constructor de farolas o asientos. En este caso pasa algo parecido, debería ser el estado quien manejara esos dineros, y no una asociación privada.
Aparte de todas apreciaciones, con respecto al tema que no trata, si va a ser peor que quiten el canon o puede traer consecuencia malas, y por eso no quitarlo, pues no, porque ya hay muchos aspectos muy deficientes o simplemente que están mal con el actual sistema, que seguro compensa por lo menos en parte el cambiar de sistema.
Yo voy más alla, ya que siempre estará el debate sobre la propiedad (intelectual o la que sea). El problema de las herencias, etc.
Es decir, por ejemplo… ante la pregunta:¿los derechos de autor pueden ser eternos o mejor quitarlos totalmente o mejor buscar algo medio como una cantidad de años?
Puedes decir.. eternos.. y cobrarían hasta los descendientes de Bethoveen
puedes decir, quitarlos, y entonces no existirían profesiones como la de músico, solo seria un hobbie.
O como esta ahora, los derechos son por un determinado numero de años. En este caso donde esta el limite, 50, 100, 10, 20 …?¿¿?¿
Esta claro que cuanto menos derechos tenga las obras mas baratas, gratis seran, y mas se divulgaran, y cuanto mas derechos, mas caras.
Aparte de eso, el cobro de estos derechos no se esta correctamente.
Normalmente en el punto medio esta lo correcto, no siempre, pero en la mayoría de los casos es así.
Por eso para mi lo mas razonable seria que el gobierno cobrara esos derechos de autor, y repartiera también esos beneficios y poner un limite razonable, 10 o 20 años, como derecho de autor. Lo del limite razonable habría que discutirlo, pero debido a mis ideas que tiran más a la izquierda que a la derecha, como máximo pondría “de por vida”, porque no veo bien que los hijos del Bisbal vivan de su padre, que seguramente ya les habrán dejado una buena herencia. Y disfrutar de los beneficios de un disco durante 20 años, que ya da tiempo a vender, reeditar y volver a vender un disco, creo que sera bastante dinero.
Por ultimo ante de despedirme, pedir disculpas por lo extenso del texto.
Comentario de Tizo — 17 Diciembre, 2007 @ 23:42
Supongo que se referirá a The Cannonball Run (1981) - no a la original Cannonball! (1976)-, cuando cita a Bar Reinols. Sí, en español, Los Locos del Cannonball.
Bar Reinolds, gran actor (ironic).
Comentario de ñoki — 21 Diciembre, 2007 @ 11:30