Semos peligrosos
Leyendo al tío Rinze, reflexiono sobre lo que sucedería si alguna vez mis plegarias sobre la modernización e informatización de la Justicia, por fin, llegaran a buen término. Que un desvarío psicótico al manejar el presupuesto del Ministerio de Justicia nos trajera hasta el siglo XX. Sí, he dicho el XX, no estoy tan loco como para pedir el XXI, así, de golpe y sin anestesia. Por favor.
Imagino que la noticia que referencia Rinzewind es, fundamentalmente, un caso de malaprensa. O sea, que nadie afirma una soplapollez como la de que el virus salte de un ordenador a otro al encender la pantalla. Simplemente, al menos en mi experiencia personal, los funcionarios de Juzgados y Fiscalía tienen un terminal capado, que apenas les permite poco más que acceder a la aplicación de gestión de oficina judicial y al cliente de correo electrónico oficial.
Ahí empieza mi cabreo. Para empezar, todo un PC completo (HP, en la última remesa, nada de clónicos o marcas de menor precio, por Dios, que aquí se tira con pólvora del Rey) con su licencia de Windows XP luciendo bien bonita en la pegatina de la torre, el downgrade a Windows 2000, y los permisos de usuario restringidos hasta el paroxismo. Al final, los funcionarios tienen poco más que una máquina de escribir con esteroides, y la escasa conciencia de estar manejando un ordenador completo les lleva a referirse a la terminal que tienen delante como “la pantalla”. Lo curioso es que generan documentos con una aplicación de oficina judicial conectada en red, y en lugar de enviarlos por el mismo cauce, se imprimen, grapan, sellan y pasan al legajo. Demencial.
Pero la noticia referida tiene otro pequeño punto al que Rinze no ha prestado atención: tal y como Javier de la Cueva atestiguó en un comentario a una de mis entradas sobre estas cuestiones, jueces, fiscales y secretarios se suelen llevar trabajo a casa en memorias USB. Y si en el despacho el ordenador tiene un Office con su licencia perfectamente en regla, muy raro es el que lo tiene “de ley” en su casa. ¿Quien coño va a pagar el dineral que pide Microsoft por un programa que ni siquiera es divertido?
La estrategia del gigante de Redmond, de toda la vida, es tolerar el pirateo doméstico de bajo nivel para asegurarse las grandes cuentas corporativas. Si el trabajador está acostumbrado a usar la herramienta en casa, no habrá rechazo a usarla en la oficina. Si le obligas a pasar por caja, lo más seguro es que busque alternativas, y es posible que termine por descubrir a alguno de tus competidores. ¡¡Anatema!!
El caso es que, últimamente, los chicos de Bill Gates y Steve Ballmer se están volviendo avariciosos. El conocido Programa de Ventajas de Windows Original lleva jodiendo ya un tiempo, y conozco a más de un usuario con su EULA perfectamente en regla, al que la herramienta en cuestión le insulta todos los días, acusándole injustificadamente de tener un Windows pirata. Pero no le impide usarlo, ojo.
Así que imagínense el siguiente escenario de pesadilla: una Justicia completamente informatizada, en la que toda la documentación se genera y transmita por medios informáticos; esos jueces, fiscales y secretarios que siguen llevándose trabajo a casa, porque no queda otro remedio; ese juicio en el que se ventilan intereses de Microsoft (ya sea un juicio penal por pirateo, ya sea un mercantil por negocios, ya una cuestión contencioso-administrativa por sus múltiples tratos con papi Estado); y ese abogado de bufete renombrado que se planta en el despacho del juez:
-Tsk, tsk, señoría. La resolución que preparó anoche en casa, se redactó con una versión pirata de Office 7 (supongo que así se llamará, cuando salga). Es bastante engorroso que mi cliente resulte perjudicado por un juez que infringe claramente sus derechos de propiedad intelectual. ¿Quiere que hablemos sobre el asunto?
Yo me lo planteo como una situación claramente factible. Por eso, desde hace años, el único Microsoft Office que uso es el que venía con Windows Mobile, incluído en mi PDA. Para el portátil tengo OpenOffice, y para el iMac, NeoOffice (que cambiaré a Open cuando salga la versión 3.0 definitiva). Ahora tengo Office 2000 en el ordenador del despacho, por imperativo de la Administración, pero mis recursos de software libre son perfectamente compatibles, así que no hay ningún problema.
El caso es que a mí no me pillarán con esa trampa tan tonta.


Tienes razón, no he reparado en esa parte, y es importante.
Y si algún día pones a prueba tu idea, que me parece estupenda, no dejes de comentarla. Que se promete chanante.
Comentario de RinzeWind — 18 Mayo, 2008 @ 10:55
Una pregunta tonta. ¿Como va a saber el abogado de la parte contratante de la segunda parte si un documento se redactó o corrigió en un Office de windows con o sin bendiciones? Que yo recuerde, los metadatos del archivo no cotillean hasta ese nivel, aparte que se pueden cambiar. Pero igual estoy en un error, por eso pregunto.
Eso no quiere decir que tu idea no sea buena, que lo es. Todo el mundo debería ser más consciente de que la tolerancia de Windows con el uso doméstico sin pagar licencia es una trampa, que sirve para ponerte en sus manos por más de un camino (palo y zanahoria, según convenga).
Comentario de Caja China — 18 Mayo, 2008 @ 15:08
#2: pues la verdad es que me he puesto a mirar en Google a ver si había algo, pero no he encontrado nada. No sé si en los metadatos se incluye el número de licencia de la copia con la que se realizó el documento, pero eso podría ser un principio.
Comentario de RinzeWind — 18 Mayo, 2008 @ 15:46
Y me autorrespondo: ya que estaba, lo he preguntado en la lista de socios de Hispalinux. Si me dicen algo interesante, lo pegaré por aquí.
Comentario de RinzeWind — 18 Mayo, 2008 @ 16:30
Muy interesante lo que planteas, desde luego.
De hecho, si el Estado dijese de pasarse a OpenOffice, el ahorro en presupuestos sería brutal. Si se dejasen de imprimir los legajos, como tú dices, otro tanto pasaría con el papel (y por supuesto con parte del presupuesto a él destinado). Y es sólo un migaja de todo el pastel que podría conseguirse optimizando. Tan sencillo como eso…
En fin, ánimo y esas cosas .
Comentario de Quikosas — 18 Mayo, 2008 @ 16:45
¿Y te dejan instalar cosas aunque sean libres?
Comentario de manuti — 18 Mayo, 2008 @ 18:47
Pues nada, a preparar los informes con OpenOffice y no hay problemas de licencia.
Habría que hacer un estudio de por qué a la Administración (léase a los empleados públicos) les gusta tanto un papel. Montañas de expedientes, que podían estar perfectamente escaneados y guardados en soporte digital, con todas las garantías de validez, se apilan en sótanos esperando ser festín de las ratas.
Comentario de vimes — 19 Mayo, 2008 @ 08:14
[…] como se denuncia en HalónDisparado. Sabíamos que en este país había retraso tecnológico, y sabíamos que en Justicia no estaban […]
Pingback de http://jorge.cortell.net » Windows y Justicia — 19 Mayo, 2008 @ 10:56
Uso de Microsoft Office en la administración de Justicia
[Extracto] "La estrategia del gigante de Redmond, de toda la vida, es tolerar el pirateo doméstico de bajo nivel para asegurarse las grandes cuentas corporativas. Si el trabajador está acostumbrado a usar la herramienta en casa, no habrá rechaz…
Trackback de meneame.net — 19 Mayo, 2008 @ 11:15
Te iba a escribir una larga respuesta, Ender, pero luego he decidido emplear mejor mi tiempo y energías en, sencillamente, anular mi subscripción a este blog. Lo siento por los posts del Camarada, que me gustan, pero lo tuyo ya ha llegado a un nivel de paranoia obsesiva que, francamente, no es nada sano.
Háztelo mirar, en serio.
Comentario de Picacodigos — 19 Mayo, 2008 @ 11:31
#10 Y me puedes decir ¿donde esta la “paranoia obsesiva?
Vengo de meneame (ya has salido varias veces) y solo decirte que tienes mas razon que un santo.
Respecto a lo de #10, oye no te preocupes, un troll menos pululando por un blog siempre es motivo de dicha y jolgorio.
Enhorabuena por el articulo. Salu2
Comentario de Pues vaya... — 19 Mayo, 2008 @ 16:52
# 11: Picacodigos nunca se ha portado como un troll, si bien es cierto que se pone a la defensiva cuando critico cosas que no me gustan del ecosistema Windows/Microsoft. A veces es tan vehemente, que cae en el insulto (como llamarme paranoico), pero entiendo que lo hace sin verdadero ánimo de ofender.
# 10: Me disgusta perder una opinión; sobre todo, si es discordante. Pero si eres incapaz de aceptar mis argumentos sin ponerte hecho un basilisco, quizás estés en el lugar equivocado. Creo que fuiste tú (y si no, lo mismo da) el que me dijo en cierta ocasión “tanta tranquilidad encuentres como paz dejas”, o algo así. Pues eso.
Comentario de Ender — 19 Mayo, 2008 @ 19:31
#5 Si se dejasen de imprimir los legajos
#7 Montañas de expedientes, que podían estar perfectamente escaneados
¡Aaaaagh! ¡Anatema! ¿Qué será lo próximo? ¿Informatizar los historiales médicos? ¿Queréis acabar con el sistema?
Comentario de supermon — 19 Mayo, 2008 @ 20:26
#11 Me encanta: no compartir una opinión ahora es ser un troll. Avanzando vamos.
#12 Hombre, si consideras una fantasía paranoide (los abogados del Maligno van a ir a casa de los jueces a hacerles chantaje por no haber pagado las licencias del Office, válgame) como argumento, pues hasta aquí hemos llegado, francamente. Lo que me parece especialmente perverso es que un juez de la Unión Europea, la misma que considera a Microsoft como su particular cajero automático, diga estas cosas.
Comentario de Picacodigos — 20 Mayo, 2008 @ 09:45
#12 Ah, y la frase exacta (o así me la enseñaron a mí) es tanta paz lleves, como descanso dejas. Sí, fui yo el que te la dijo en el post en el que anunciaste que renunciabas al Maligno y a todas sus obras para siempre, para pasar a disfrutar de la manzana hasta el fin de tus días. Y la dije porque pensé que este tipo de ataques se atacarían, y te dedicarías a escribir sobre lo que sabes. Como diría mi adorado Ford Fairlane: “Vaya, pues no.”
Comentario de Picacodigos — 20 Mayo, 2008 @ 12:43
# 14 y # 15: Como buen hombre de ciencias, eres demasiado literal. Era sólo una imagen metafórica para dejar claro que ese carácter hispánico tan dado a hacer de su capa un sayo en la intimidad del hogar, les puede traer algún día problemas a los jueces. En cuanto a mí, si ni siquiera sabes cual es mi lugar, mal vamos.
Pero mira, aprovechando que sigues la conversación, te tengo que comentar un par de cosas. La primera, que si yo utilizara el mismo tono que usas tú conmigo, para responder a tus invectivas, probablemente ya hubiéramos acabado mal. Porque llevas dos comentarios consecutivos aplicándome como calificativo una enfermedad psiquiátrica, lo que entiendo como un insulto directo.
Hablando en plata, estás empezando a tocarme los cojones. Recuerda que estás en mi casa. Compórtate como una persona civilizada o vete a tomar por el culo. ¿Estamos?
Vale, pues una vez aclarado este pequeño aspecto de protocolo, sigamos la conversación por cauces más diplomáticos. Una vez pacífica la cuestión de lo que es una metáfora y lo que no, sigamos:
a) Se acabarían mis comentarios despectivos sobre Windows/Microsoft, si pudiera elegir el sistema operativo sobre el que trabajo en mi despacho. Y para ser sinceros, el terminal Windows 2000 que tengo que soportar me resulta bastante disfuncional, pues no puedo usar un montón de aplicaciones que tienen su límite de retrocompatibilidad en Windows XP. ¿Ejemplos? Sin ir más lejos, McNucle, que me permite crear un servidor virtual en el iMac y acceder a todo mi disco duro en remoto. No puedo usarlo. Y por supuesto, se acabarían mis críticas a Microsoft, si pudiera acceder a la página del Consejo General del Poder Judicial sin usar Internet Explorer, o hacer la declaración de la renta sin Windows. Vamos, sólo por poner un par de ejemplos.
b) Escribo sobre lo que sé. Te puedo admitir lo que quieras sobre Windows Vista y su magnífico código fuente, que desconozco, tal y como pusiste en evidencia cuando osé hacer chistes sobre él. Te puedo admitir el proceso de beatificación de Bill y Melinda Gates. Te puedo admitir incluso que ignores la normativa de la Unión Europea en tu comentario sobre cajeros automáticos, y eso que el jurista soy yo. Pero no me digas que no se de abogados y sus tretas, amiguito. Sobre eso, eres tú el que no tiene ni puta idea.
Comentario de Ender — 20 Mayo, 2008 @ 22:33
15# Sin acritú y en tono bajito, Picacodigos, a mi el paranoico me pareces tú.
Las empresas no deberían ser más que empresas, no objetos de lealtad feudal y gratitud incondicional, aunque lo que nos venden fuera maná de cielo en tetrabrik. Que nunca lo es, por cierto. Se supone oficialmente que una empresa te venderá lo que sea, al mayor precio que pueda, para ganar dinero, y nada más. No lo digo yo, es la Palabra-De-Dios (te alabamos, Señor).
¿Donde esta el problema en criticarla todo lo que uno quiera, incluso si se hace sin imparcialidad? ¿Estamos todos en un tribunal o algo?
¿Es discutible el hecho de que Ms ejerce un monopolio? ¿Es sano mirar reverentemente a los monopolios?
¿Están las emociones bien empleadas cuando las empleas sintiéndote agredido porque alguien critica a una empresa forrada que posee un monopolio enorme? ¿Es Ms tu madre?
Comentario de Caja China — 20 Mayo, 2008 @ 22:51
Lo más discutible y sobre todo poco ético es la actitud de Microsoft de tener una política que permita cosas así a usuarios pequeños y luego caśi obligue a grandes proveedores de pagar costosas licencias.
Comentario de Jonathan — 3 Junio, 2008 @ 00:29