Lo Pe De
Una de las cosas que más me revienta es la LOPD. Creo que (indirectamente, pues en este caso seguro que se aplican las “leyes del paciente”, más específicas) es la culpable de un “sucedido” reciente que os voy a contar:
Esta mañana (prontito) recibí una llamada desde el pueblo: “Pásate por el hospital, que se han llevado en la ambulancia al primo X, y su mujer está llamando y le dicen que no le pueden decir nada porque no pueden saber si el que llama es su mujer o no”. Me visto y me planto en urgencias, donde fui atendido muy amablemente y el médico me explicó lo que le pasaba -con pelos y señales- mientras al primo X le estaban pasando por los rayos-X. Y pude llamar al pueblo y tranquilizar a la familia. Y digo yo ¿para esto no existe la salvaguarda de la privacidad? Porque a mí no me pidieron ningún tipo de DAPURS, y menos mal, porque el señor en cuestión es, amoavé que lo diga bien… el marido de la hija del hermanastro del padre de la madre de mi mujer. Aún así, fue más creíble mi “acto presencial” que una llamada acongojada (a las 6 de la mañana) de una presunta esposa. Imagino que así es el protocolo que tiene el individuo que contestó la llamada, y re-imagino que es debido al asunto “privacidad de los datos”, como aplicación estricta de la susodicha LOPD; ignoro si además ha influido alguna denuncia de algún paciente cuya intimidad haya sido violada y ante la que algún preboste sanitario decidió “aquí por teléfono no se informa de ná”.
Para los que lo ignoren, que entre los lectores de este bló habrá pocos, la LOPD dicta las unas normas de protección sobre los datos personales que, de ser aplicados estrictamente, harían asfixiante cualquier actividad, como por ejemplo, pedir una cita al dentista. En el momento que el recepcionista de la clínica dental hojease la agenda para buscarnos un hueco tendría que ir apuntando las páginas que ha leído, por qué las ha leído, a qué hora las ha leído, encriptar la información con la clave secreta de Leonardo da Vinci, informarnos de que nuestros datos personales van a ser anotados con un boli BIC en una agenda de propaganda de Colgate cuyo titular es la clínica dental “Marathon Man”, CIF/PLIF G9383928393W, que tenemos derecho a rectificar o cancelar o emborronar nuestros datos empleando el formulario correspondiente… ¿creen que exagero? Léanse la ley.
Como es lógico, nadie sigue la ley hasta ese extremo. En el fondo, lo que pretendía el legislador es que el dentista no le pase su listín de clientes con dentadura postiza a la agencia de viajes de al lado para que ésta envíe folletos de los viajes del inserso. Ya sé que no se puede hacer una ley que diga: “En lo referente a la protección de datos será de aplicación el sentido común”. Es difícil, sobre todo en un caso como este (seguro que más de un empleado de hospital ha sufrido en sus carnes, bien por informar, bien por no informar, la bronca de más de un paciente/familiar). Pero es que la LOPD se va por los cerros de Úbeda en asuntos y zaragallas que no hacen sino complicar aún más todo.
Al menos se podría pensar que la ley ha asustado a los “comerciantes de datos”. Pues tampoco. Quien hizo la ley, hizo la trampa. La más habitual es solicitar nuestros datos para un concurso o para lo que sea, y en la letra pequeña informarnos de que se quedan con nuestra dirección para bombardearnos publicitariamente; pero hay otros sistemas a prueba de desconfiados, siempre que aprovechemos que en algunos aspectos la ley es paranoica, y en otros excesivamente permisiva.
Ejemplo A: cuando yo estudiaba en “la uni” las listas de aprobados tenían el nombre completo del alumno y la nota. Alguien decidió que eso es una violación de la intimidad, así que ahora hay que poner algún código para que nadie sepa la nota de otro, o sencillamente no publicar las notas en un tablón. Vaaale. Pero cuando el domingo pasao fui a votar estuve un rato hojeando impunemente el censo electoral (con un policía al lado que me dejaba hacer), donde figuran los datos de todos los individuos de mi barrio (domicilio, fecha de nacimiento…). Y todos los partidos políticos también lo tienen.
Ejemplo B: Al poco de comprar mi piso recibí propaganda de un banco (ofreciéndome mejorar mi hipoteca) a mi nombre, en la nueva dirección. Dado que en el inmueble aún no había ni telarañas, era evidente que los datos sólo podían haber salido del registro de la propiedad o de la notaría (no creo que del banco donde firmé la hipoteca, por razones obvias). Hecha la pertinente consulta a la Agencia de Protección de Datos me dijeron que “los datos del registro son públicos”, ante lo cual les hice saber que no me creo que alguien del Banco X se pase todos los miércoles por el registro y pida una nota simple de todos los pisos de la ciudad (vale, Ávila es pequeña, pero no tanto) a ver si alguno ha cambiado de dueño, sin obtener más que palabras de consuelo a mitad de camino entre “qué se le va a hacer” y “no toque vd. más los cojones”.
Entiendo que tiene que haber normas que regulen estas cosas, pero el churro orgánico resultante para lo único que ha servido es para generar pingües beneficios a empresas dedicadas a adaptar, registrar, auditar y porculizar bases de datos. Aún así les garantizo que si me dejan hacer una inspección a cualquier empresa seguro que le saco algún borrón (aunque el nombre de su Firma Auditora Certificada tenga varios palabros en inglés).
Es mu trit-te tener que pedir, pero dado que los Legisladores suelen ser amigos y ex-compis de facultad de los Consultores, por favor, que la próxima release de la ley se la encarguen a alguien con sentido común y sin intereses en el ramo.


En mi escuela (ETSIT, UPM) creo que las notas se siguen poniendo con nombre y apellidos en los tablones. De hecho, ante la inoperancia de muchos departamentos, que a pesar de ser la escuela que es seguían (siguen) sin poner las notas en Internet (con lo fácil que es un simple formulario que busque con DNI), mucha gente sacaba fotos de los tablones y las subía a Photobucket, o similar. No solamente se hacía eso, sino que desde los propios foros de delegación de alumnos los estudiantes reclamaban que alguien se diese un paseo hasta el tablón para sacar la foto correspondiente.
País.
Comentario de RinzeWind — 14 Junio, 2009 @ 18:49
Otro ejemplo:
Hay un ordenador con TODOS los datos médicos de tu comunidad, así que en este caso sí que se necesita la LOPD, pero descubres que tu jefe pide DVD’s con esos datos a uno de tus compañeros. ¿Para qué querrá estos datos tu jefe?, ….
Comentario de Anónimo — 14 Junio, 2009 @ 18:55
#2. Ay, estos jefes. Si en el fondo son unas madrazas.
Comentario de Psicopanadero — 14 Junio, 2009 @ 19:54
Brilante, brillante lo de “la clínica dental “Marathon Man” ”
Comentario de AMRS — 14 Junio, 2009 @ 22:07
en mi escuela también se sigue publicando con dos apellidos. Una duda técnica, sí yo hago una foto a una lista de notas con nombres apellidos y dnienh y la subo a un lugar público de internet, ¿es delito? Y sí no es un sitio público sino con acceso restringido?
Comentario de Alvarez del Vayo — 14 Junio, 2009 @ 22:17
Para nº5: Los particulares no se ven afectados por la LOPD, sólo las empresas. Salvo que otra ley diferente a la LOPD lo regule, que un particular cuelgue una fota con las notas de un examen en internet, no es delito.
Comentario de Jose — 14 Junio, 2009 @ 22:42
Pues qué queréis que os diga, a mí la LPOD me hace tilín en el curro, porque me permite mandar a la mierda a todo borde que pide información sin saberse ni tan siquiera su dni “porque la puta es mía y me la follo cuando quiero”
Comentario de mhcastrillon — 15 Junio, 2009 @ 01:01
A mí lo que me hace gracia es que en mi universidad pierdan el culo por no poner las notas con nombre y 2 apellidos (porque no hacen más que repetir que no pueden hacerlo) pero luego los muy ceporros tienen a la vista de todo quisqui el listado completo de alumnos con sus datos personales.
Es un caso parecido al del censo electorarl. ¿Para qué ponerse todo shulo intentando quedar guay con el DNI en las notas si luego hay páginas y páginas con los datos personales de todos nosotros?
Cierto, es la universidad. Sus niveles de estupidez e incompetencia son “importantes”.
Comentario de Kapu — 15 Junio, 2009 @ 03:31
Pues tio, yo vivo en un pais sin algo equivalente a la LOPD (todas las leyes a escala global son casi iguales!) y te aseguro que, tal y como estan las cosas, preferiria tener una LOPD
Comentario de davidfmena — 15 Junio, 2009 @ 08:30
Esa ley al igual que otras muchas, nace del mayor de los buenos propósitos y termina en una cretinez extrema, las prisas, la falta de preparación y una cada día más amplia separación entre el mundo real y los organismos redactores de leyes.
Comentario de Gorgonsola — 15 Junio, 2009 @ 09:23
Muchas gracias.
Sólo era una sospecha, pero hoy me he enterado de que los cerros de Úbeda quedan cerca de Úbeda.
Si no me lo dices tú ni me entero.
¿Crees que a los Cerros de Úbeda les importará?, por que igual si se mosquéan te ponen un pleito.
¡Estás jugando con fuego tío!
Comentario de Frijolisto — 15 Junio, 2009 @ 16:23
Si queréis algo surrealista preguntad a los que os llaman por cualquier chorrada marketingera de dónde han sacado vuestro número de teléfono y negaros a contestar cualquier pregunta a no ser de que contesten ellos primero.
Mano de santo contra el Spam telefónico.
Comentario de Doctor Mapache — 15 Junio, 2009 @ 17:10
[…] la ley, la considera excesiva e incluso confunde su finalidad. Últimamente, he podido ver varios quejándose de lo excesivo, ridículo y formalista de la LOPD española, lo cual se extrapolaría a […]
Pingback de ¿Demasiada Proteccion de Datos? — 30 Junio, 2009 @ 10:44