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Halon Disparado

Descarga de gas halón 1301. Abandonen la sala.

20 Noviembre, 2009

Ella perdió el control

Clasificado en: ¡Niño... baja eso!, Los Cuatro Jinetes hacen parapente, Eso de la culturaCamarada Bakunin @ 12:48

Esto no es nada nuevo, ya lo hacía el pobre Ian Curtis en sus conciertos —era difícil saber cuándo estaba sufriendo un ataque o fingiéndolo, y a veces le retiraban a rastras porque se desmayaba— y creó escuela:

Pagan 15.500 € a una bailarina epiléptica para que sufra un ataque en escena

Pero me ha recordado mucho a los juegos televisivos de El fugitivo, de Richard Bachman —alias Stephen King—, en los que se pagaba a gente con enfermedades por llevar sus cuerpos más allá del límite, para solaz y divertimento del televidente…

Banda sonora: ‘She’s lost control’ de Joy Division.

8 que no se callan

  1. Si tenemos en cuenta que las crisis epilépticas además de provocar lesiones cerebrales pueden ocasionarle la muerte, pues estamos ante un claro ejemplo de hasta donde es capaz de llegar esta sórdida sociedad del todo vale. Las entradas se agotarán y la sala estará llena hasta que la bailarina sucumba en el escenario. Todos pondrán las imágenes en youtuve y se alcanzarán records de todo tipo. Grandes ventas. Una parte se destinará a las asociaciones de epilépticos y en un par de años, todo olvidado.
    Pero si a la bailarina se le ocurre salir con un chaleco bomba e inmolarse junto a todos los presentes, entonces la empresa que ha tenido la idea se llevará las manos a la cabeza primero y hará una película sobre el acontecimiento después. Grandes ventas. Una parte se destinará a las asociaciones de epilépticos y en un par de años, todo olvidado.
    ¡Qué asco! ¡Joder!

    Comentario de Iluminado — 20 Noviembre, 2009 @ 13:24

  2. Hijos de puta, argumentos ver el comentario de arriba.

    Comentario de Doctor Mapache — 20 Noviembre, 2009 @ 14:42

  3. No sé ni qué decir. Me parece absurdo preguntarse dónde está el límite de algo, puesto que el que no lo ve es porque no le sale de los cojones -no le sale rentable, quizá-. Se ceba a ‘trozos de carne’ con morbo y éstos a su vez se convierten en causantes indirectos de auténticos despropósitos -como este-. Tengo un caso familiar cercano con esta enfermedad y, de verdad, me quedo sin palabras ante tanta malicia mórbida… eso es… nos estamos convirtiendo en ‘trozos mórbidos de carne’. Habría que lobotomizarlos a todos.

    Comentario de Tung — 20 Noviembre, 2009 @ 16:37

  4. “Caminando hacia los billetes…” que libro mas cojonudo… por no hablar del premonitorio final…

    Comentario de vk — 20 Noviembre, 2009 @ 17:02

  5. A mí me das tabaco, alcohol y quince mil euros y también me da un ataque, ¡de alegría!

    Venga en serio, hay trabajos peores.

    Comentario de Si a la Vida — 20 Noviembre, 2009 @ 18:51

  6. El libro que mencionas no tiene nada que ver con la descripción que das sobre él… Pero bueno, te haces entender :-)

    Comentario de florpollas — 20 Noviembre, 2009 @ 18:52

  7. No entendéis a los artit-tas. Propongo otra: que le den a comer a Bisbal medio kilo de ciruelas y 20 dosis de laxante, y le pongan una corona en la cabeza, a ver qué sale. La banda sonora ya está inventada.

    Comentario de supermon — 20 Noviembre, 2009 @ 21:50

  8. La verdad: lo único gracioso en todo esto sería que, al final, a la sujeta no le diese el perrenquete y la gente se quedase sin el dinero de la entrada. Pero como dicen que se ha preparado (sin dormir, bebiendo alcohol, con luces estroboscópicas…), al final el público tendrá su dosis. Lo que yo me pregunto es qué tipo de placer malsano pueden ver en eso: algún ataque que he visto, y eso que era en vídeo, asusta, y asusta un huevo (se hizo el silencio en el aula).
    En fin, supongo que esto está un pasito más cerca de Brave New World.

    Comentario de EC-JPR — 21 Noviembre, 2009 @ 14:46

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