El otro día leí un artículo de esos que contienen tal cantidad de tonterías que no pude por menos que decir «hay que escribir algo sobre esta sandez». El titular ya era impactante. Y un bonito ejemplo de periodismo-podría: Tesla presume de eficiencia: su Cybercab podría convertirse en el eléctrico de producción que menos consume. Está claro, viendo ese «podría», que el redactor de faraónico nombre —Ramsés Martínez— ha excretado una nota de prensa o, incluso, un vergonzoso publirreportaje. Pero vayamos por partes.
Vamos a jugar a creernos que, de verdad, Tesla está fabricando muchos Cybercab para llenar las calles de ellos. Hay vídeos en Youtube con fabulosas vistas aéreas del aparcamiento de la fábrica —con montaje muy ágil, no sea que se vean las costuras— en los que se aprecian varias decenas de cacharros de estos. No vamos a pensar mal. Incluso si en algunos planos se aprecia que los coches sin volante y sin pedales resulta que tienen volante. Porque un coche, de momento, tiene que tener volante para poder circular legalmente.
Vamos a jugar a creernos —cielos, no, esto no nos lo vamos a creer— que el Cybercab puede moverse de forma completamente autónoma con la sensórica que incorpora. No, no puede. Si no me creen a mí, pregúntenle a un estudiante de robótica: les dirá lo mismo que yo. Un Tesla no puede ejecutar conducción autónoma de nivel 5 ni de coña.
Y llegamos a la tontada colosal. Ramsés nos cuenta que Tesla ya ha homologado —pero no nos enseña cómo ni dónde— un consumo de 10,25 kWh cada 100 kilómetros para el Cybercab. Y aunque la cifra es bastante increíble, vamos a jugar a creérnosla. Vamos a hacer como que la «mejora aerodinámica» es tan notable que tiene algún impacto en el consumo a velocidades de ciudad, que es donde se va a mover el Cyberchisme principalmente. Pero analicemos una frase que Ramsés nos ha puesto ahí en negrita: transportar personas de la forma más eficiente y rentable posible. Aunque antes echamos un vistazo al interior del Cybercoso.

Un coche de dos plazas tendría que consumir menos del 40% que un coche de cinco plazas para ser más eficiente que este. Y no prometer, que ya veremos, consumir un 30% menos que el de cinco plazas. Si de verdad quieres transportar pasajeros «consumiendo la mínima cantidad de energía» los metes en un tren, no en un cochecito de juguete con forma de coupé retrofuturista. Transportar pasajeros de uno en uno o de dos en dos en el colmo de la PUTA INEFICIENCIA, TONTOPOLLAS.
Si un coche no va a tener conductor y no necesita volante ni pedales, tienes mucha libertad para diseñar el habitáculo. Y todo lo que se te ocurre es poner dos plazas en la misma posición que en un coche tradicional. ¡Fuaaaaá, qué disruptivo, bro! Llámenme loco, pero el Cybertrasto tiene una pinta de operación de marketing trucho que tira para atrás.

También llegaron para quedarse las TV en 3D, la cocaína en los medicamentos o los dirigibles para viajes comerciales. Nada garantiza que esa burbuja no termine haciendo un Hindenburg. 










