Hoy, 1 de abril (All Fools Day para los republicanos) por fin se inaugura en Ávila la Rotonda de la Herencia Recibida, la más bella de cuantas adornan nuestras intersecciones, con esta majestuosa obra escultórica realizada en IA morroñosa* por el imaginero almeriense Joan de la Xarxa i Rubus, tatara5nieto de nuestro insigne tallista Vasco de la Zarza. Se ubica en la confluencia de las avenidas de Juan Pablo III y de los Humanos Derechos. La escultura representa a un grupo de niños dirigiéndose a su decrépito abuelito, al que piden que reparta el caudal relicto y las joyas de la abuela.
Está previsto que nuestro munícipe por antonomasia presida la magna erección de la obra, culminación de su programa electoral y del Certamen de Teatro «Ávila en Tapas». Al acto no se espera que acudan ni Josete ni Carlos Dipu, por problemas de agenda. Tras la actuación de la coral «Amicus Micus», el alcalde va a proceder a dar la voltereta inaugural a la nueva rotonda (en su bicicleta eléctrica) mientras recita un antiguo soneto postmedieval, que a continuación les transcribimos:
Por Ávila, ciudad amurallada, discurre desbordado el río Adaja; se sale de su cauce según baja. ¡Inunda todo y no respeta nada! Por Ávila, ciudad empantanada de zanjas y agujeros, polvo y paja, llenarse de agua es paradoja maja, ¡si estamos en la España Vaciada! Por Ávila, la cosa es conocida, tenemos una excusa para todo; para la economía deprimida, para la inundación, el agua, el lodo: “Es culpa de la Herencia Recibida, y no responderemos de otro modo”.
Todos los asistentes a la inauguración recibirán un pack de supervivencia en la ciudad, cortesía de nuestro blog, que patrocina el evento en colaboración con la Escuela Universitaria de Ciencias Atómicas de la Universidad de Salamanca (Campus de Duck’s Park), de la cual el Camarada ha sido nombrado recientemente empleado del mes y camarlengo vitalicio. El pack se compone de un gorro del ejército soviético (con orejeras), una garrota, una bolsa de agua caliente, una rebequita y unas alpargatas.
(*) En este bló desaconsejamos el uso de ese material para cualquier cosa seria. Es peor que el fierro morroñoso y contamina más. Pero yo soy inconsistente conmigo mismo.
Ñoras y Ñores, que me faltaba una estatua de Santa Teresa por incorporar al Ávila Street Museum, y yo con estos (escasos) pelos. Con esa costumbre pagana de contratar como abogada -personal laboral adjunto- a un santo o santa que colaborase con cada profesión, la A.K.A.Demia de Intendencia decidió seleccionar a la patrona de la ciudad en la que se ubicaba su sede… pero como suele pasar, error de los head hunters, pues la titular es la Virgen de la Soterraña.
Qué decir de Santa Teresa que no se haya dicho ya. Pues todo eso y más seguro que lo dijeron el día que inauguraron la escultura, que creo que fue hacia 2022, por lo que el palacio ya se había quedado sin sus académicos cadetes en detrimento de la academia de Zárágózá. Por poner alguna pega, la escultura no es de fierro morroñoso, y el pedestal es de granito pulido a máquina, con lo que habrá que esperar un par de siglos hasta que la erosión elimine ese aspecto de lápida barata o de encimera cara.
Después de varias dudas (el pedestal no tiene inscripción) podemos certificar que la estatua recién reinaugurada en el jardincillo del final de la C/Eduardo Marquina, semiesquina C/San Segundo, es Hygia, diosa griega de la limpieza, de la que proceden palabras como «higiene» y todos sus derivados. Aquí vemos el singular efecto que se ha logrado con la escultura, de la que parece surgir un chorrazo acuático a presión, que según cuenta el mito griego, fue enviado por Zeus (señor de los truenos, la lluvia y la fornicación incontrolada).
Higia según la wikipedia. La serpiente está hibernando. El resto, nos ha salido clavaíta
El pedrusco en el que está tallado no parece granito, sino algún tipo de roca más blanda. Según el diario local, esta estatua estuvo en el jardincillo de al lado, el de San Vicente, pero fue vandalizada. Algún guarro. Ahora luce restaurada de nuevo en este enclave que en tiempos estuvo ocupado por un verraco; el Toro de la Romarina, procedente de la cultura vetona, que fue reclamado por su dueño, luego subastado y adquirido por la Diputación, que lo tiene pastando en sus instalaciones palaciegas, en lugar de llevarlo al lugar donde apareció, San Miguel de Serrezuela, que reclama su devolución.
Para poder visitar la estatua con los ornamentos de estilo chorrigueresco hay que solicitar cita por la app del ayuntamiento de Ávila, ya que la estatua en circunstancias normales luce en «modo sencillo». El hecho de que esté colocada bajo un nido de pajarracos no identificados (se asustaron cuando llegó el despliegue chorril) favorece este bello suceso.
El Ávila Street Museum vuelve de su excedencia por exigüidad para traer ante vds un nuevo monumento, inaugurado ayer mismo por Mein Chusma y otro montón de gente: Ávila Ciudad Rimbombante. Elaborado en metal cupromorroñoso tras el que se ha colocado un pedrusco de granito tallado de gran tamaño. Lo que importa es el metaaaaal y lo que representa, el granito aquí nos sobra. Se ubica en el Paseo de San Roque, en la zona antigua, justo al lado de la escultura «Vivan las caenas«, de Elvira.
La placa es un claro ejemplo de la situación actual de nuestraa urbe, que desde que fue nombrada con los apellidos de Ávila del Rey, de los Leales y de los Caballeros por Alfonso VII no se había visto en otra igual. Alfonsiete puede estar orgulloso de que sigamos siendo tan espabilaos como cuando su padrastro y tocayo, Alfonso I de Aragorn, vino a visitarle y saludar a su ex (hechos narrados en el monumento Cimorro-Ñoso) y terminó haciendo fumé de rehenes en Las Hervencias en 1111*.
La cosa es que unos caballeros autodenominados International Solidarity for Human Rights, con sede en Miami y mil y pico seguidores en Tuíter, han visitado nuestra ciudad, y han tenido a bien elevarla al rango de Ciudad Amiga de los Humanos Derechos (que es la manera de andar por la vida para que no te duela la espalda). No he sido capaz de saber si existen más ciudades amigas.
No queda ahí la cosa, también nos han dicho que somos Faro de Dignidad y Justicia, que pensaréis que me lo invento pero no, está todo ferpectamente documentado y les pongo los correspondientes linkes para que lo lean con sus propios ojos, con gafas o lentillas si adolecen de algún tipo de problema visual, para no perderse detalle. De las obras y las zanjas no han dicho nada, pero de eso tenemos que ser un faro la (…) de alto.
Para la inuguración propiamente dicha, aparte de los habituales, ha comparecido Dª Devorah Sasha, que a pesar del nombre no sólo no tiene ningún problema alimenticio con las empleadas de hogar, sino que resulta que es la jefa del ISHR y es artista**, y tiene muchos más seguidores en Tuíter que la organización que preside, por cierto, casi cinco mil. En el acto han recordado a Santa Teresa (no podía faltar) y al Camino de Santiago (ruta Miami-Ávila-Rua do Franco-Plaza del Obradoiro).
Estas cosas nos llenan de orgullo y satisfacción, yo desde que sé que tenemos esa placa en Ávila camino mucho más derecho y más humano; el ÁSM alcanza la cifra de 110 chirimbolos, y un montón de gente se ha dado palmaditas en la chepa.
(*) Esto forma parte de las leyendas abulenses que aquí nos creemos a pies juntillas, como la de San Segundo o Jimena Blázquez, pero no está claro qué es lo que pasó aquel día.
(**) Es que hoy mi sra tenía una comilona programada (casualidad, serendipia) en el mismo restaurante que ella y me ha venido contando que una señora de otra mesa se ha puesto a cantar -con muy buena voz- arrancando los aplausos de los allí presentes; y ha resultado ser Doña Devorah.
El chatarrero! Ha llegado el chatarrero! (Confidencialmente)
Ha llegado a mis manos este bello incunable, que procedo a elevar al Ávila Street Museum*, y a leérselo con fruición, como Guillermo de Baskerville haría con el ejemplar de la Poética de Aristóteles**. «Notificación de Transferencia Bancaria», se titula este impreso de publicidad postal llegado desde otro milenio. No es que Correos sea tan lento; es que esto es un auténtico fósil que creíamos extinguido pero, como el celacanto, ha caído vivito y coleando en nuestras redes.
Dudo que ninguna persona joven lea este bló (de entre los pocos que lo leen), pero por si tal cosa sucediera, procedo a explicar qué es este extraño artefacto. Vayamos por partes. En la antigüedad, en lugar de ver el unboxing de un influencer u tiktoker recomendando un producto a-un-click-de-distancia; los cromañones podíamos comprar cosas por catálogo postal. La información te llegaba al buzón en carta, que devolvías marcando tu pedido ¡echándola a un buzón de correos, sí! ¡Y funcionaba! Al cabo de unas semanas tenías que ir a correos a pagar y recoger tu compra (si la compra era «contra reembolso», porque vi algún caso que tenías que enviar el equivalente en dinero pero en sellos de correos).
Pergaminos aparecidos dentro del sobre original
Recuerdo haber comprado música (en extraños formatos analógicos) mediante esa especie de Amazon prehistórico que os describo, engendros con nombres extraños como «Discoplay». También había una variante, conocida como «Círculo de lectores», que funcionaba en modo P2P (Puerta chu Puerta). Algo en común de los dos sistemas era que una vez que caías en sus redes, te perseguían con más ahínco. Eso no ha cambiado mucho.
Sin embargo, dentro de ese juego del cebo y el anzuelo, se mantenían ciertas formas… Que algunos vendedores se pasaban por el forro. El tema no es exagerar un poco las virtudes de la picamatic, que pica verduras, se lava con un chorrito y dura para siempre, permitiendo a tus platos alcanzar el éxtasis masterchéfico. Aquí te ofrecen sin tapujos la transferencia de un jran premio de un sorteo en el que aparentemente ya casi eres ganador, serás idiota si no participas; están buscándote para darte el dinero…
Un folio entero hablando sobre lo afortunado que soy
Hay que bucear entre todos los papelorios para enterarte de que lo que te quieren vender… un anillo. ¡SAURON! ¡QUE ESTABA AQUÍ! A ver, que sortear algo entre los clientes lo hace hasta mi carnicero por navidades; pero esto se pasa; y si no se puede llamar estafa es porque Tribunal Supremo ya ha explicao en varias sentencias que no es un timo si el engaño es burdo y evidente, y haber espabilao. No sus riyáis los millenials, que lo en de los NFT’s también picó mucha gente, y era peor que esas cremas para alargar tu pene en una semana.
Y, last but not least, hagamos pasar… al SEÑOR NOTARIO***, garante de la Ley, que es quien extrae los números del sorteo, como la azafata de La Ruleta de la Fortuna. «Bases ante Notario» es nuestro sello del faraón en la puerta de la tumba en el Valle de los Reyes, una garantía de inviolabilidad celestial. Y así es, el documento-cebo presume de información certificada en papel timbrado****. No puede ser mentira.
Y lo peor es que seguro que alguien pica.
Sí, es bastante tosco, todas esas menciones a abogados, firmas, sellos y protocolos le da una sensación de hautentizidad que te tira de espaldas y rebotas. El dinero está ahí esperando que lo cojas. La Transferencia Bancaria es Automática y está pululando por el ciberespacio, esperando que una mirada tuya la active. El anillo es lo de menos. Me quedaré con la duda de saber qué serán esos «hasta 5 premios por un valor total de 30.000 €».
BOLA EXTRA: La entidad emisora de mis minoyes ya casi ganados es «CaisxaBank». No lo he tuneao, es asín de auténtico. Más que los 130.000 lereles que te prometen. Se ve que antes eran de Bankia, y todavía no se han acostumbrao a estos palabros catalanes. O a lo mejor es un subterfugio legal por si alguien reclama, como si vendes ropa de Kalvin Clein o Guchi.
Como vds habrán visto, la empresa que así nos quiere regalar su dinero es Jhalería del Colerdonista, que no por azar es especialmente activa entre los canales de la TDT más proclives a un gobierno en coalición entre BOCS y Amancio Ortega. Saben cuál es su target (lo cual hace más triste esta mierda, porque evidentemente se dirige a personas mayores). Yo pensaba que esto ya no existía, pero la realidad vuelve a sacarme de otro error. Déjense de hacer burpees o de comprar dogecoins; a los señoros de mi edad nos pone que se rían de nosotros la publicidad engañosa a la antigua usanza.
(*) Lo aceptamos como elemento callejero válido para el ÁSM porque durante su recorrido desde Correos a nuestros domicilios pasa por nuestras calles, nuestros baches y nuestras escaleras mecánicas.
(**) Recuerden, sin chuparse el dedito al pasar la página.
(***) Y había algún tolili que decía que con los Smart Contracts desaparecerían los notarios.
(****) Era algo así como folios con el blockchain dibujao, pa que nos entendáis, millenials.
¿Cómo? ¿Una entrada perteneciente simultáneamente al Ávila Street Museum y al Ávila Road Museum? ¿Y escrita por el Camarada en lugar de Supermon? ¿Qué fantasía es esta? Pues ya lo ven. Esta obra es tan peculiar que no tenía claro en cuál de los dos categorías debería estar incluida. Así que va en las dos y ya decidan ustedes dónde les cuadra mejor.
Pero pasemos sin más dilación a contemplar este palimpsesto viario de indudable belleza. Como ya sabrán —y si no lo sabían, ahora ya sí—, el ayuntamiento abulense mantiene desde hace meses un frenesí de obra pública de flipar. Las obras se amontonan, se superponen y acaban hasta dándose de codazos. En su afán por modernizar la ciudad, nuestro consistorio parece haber decidido que Ávila tiene que ser una especie de Tokyo castellanoviejuno y ha rendido este sentido homenaje al segundo paso de peatones más famoso del mundo*: el cruce de Shibuya.
A ver si hay huevos a cruzar…
Como puede observarse, los sucesivos pintados y borrados de pasos de peatones han alumbrado esta jungla de rayas que provoca que el cerebro te haga muaré, pantallazo azul y no sepas adonde ibas ni para qué. Cualquier parecido con la idílica imagen que muestra Google Maps en pura coincidencia.
Esta es la pinta que debería tener pero no.
Sólo cabe recomendarles precaución si se animan a visionar la obra en directo. Buenos días.
Banda sonora recomendada
*Si pongo que es el primero, Supermon me capa, que seguro que para él es ese que aparece en una portada de los Beatles que ha dado para locas teorías de la conspiración.
El Misterioso Hidalgo es un relieve de material piedroso, colocado en un contrafuerte de los jardines del Rastro, en la calle de Santa Teresa de Jesús Jornet*, sin ninguna indicación y bien alto. De hecho, lo he visto porque alguien ha colocado ahí una pokeparada denominada «Miguel de Cervantes». Yo no creo que el relieve esté dedicado al escritor; si bien me ha dado pie para el título de esta obra; que posiblemente haya sido reciclada de algún uso anterior más noble. No entiendo mucho de estas cosas, pero cuando te ponen en una afoto sujetando así una espada es que te ha llegado el día de las alabanzas.
No sé si algún abulense conocerá algo más de esta triste figura, mi idea es que en ese mismo lugar pudo existir un antiguo caserón con este relieve y, tras su derribo, lo hayan reciclado como parte del muro. Pero bien pudiera ser que la placa tenga alguna otra intención; los que hemos visto películas de la Hammer o de Scooby Doo sabemos que es posible que algún villano permanezca oculto en un pasadizo secreto, detrás de ese rostro, pudiendo observar maliciosamente el exterior por los ojos del caballero.
La zona en la que se encuentra ha sido reformada varias veces, en lo que antaño fue una ladera con bastante pendiente y casas humildes, que baja desde el lienzo sur de la muralla. Se aprovechó esta zona para construir un parking semihundido bajo la ladera, que trata de mimetizarse en el entorno a base de poner piedras, tanto en el revestimiento del edificio como en los alrededores. El paking quedó tan camuflao (excepto si lo miras, horrorizado, desde el parque de El Rastro), que el hidalgo que aquí les traemos contempla, pesaroso, a los vehículos de los escasos turistas que son capaces de encontrar, guiados por el Gúguel, el acceso al mismo. Cuando salen también tienen complicado volver a la civilización, obligados a recorrer un laberinto de callejuelas dispuesto a modo de escape room (y esto, ojo, antes de la epidemia de obras de la BBC -Biomasa, Bujeros y Carriles- que nos invade).
En la parte superior del contrafuerte se encuentra también el Centro de Interpretación del Misticismo, que cumple con los estándares de cualquier cosa que se autodenomine «centro de interpretación», cuando ya han pasado algunos años desde su inauguración y se agota la partida presupuestaria que con tanto ánimo se dedicó, inicialmente, a eso que llaman «poner en valor»; y que realmente son algo así como un incentivador homeopático del turismo.
(*) Santa Teresa de Jesús Jornet es una santateresa catalana (como siempre ha reclamado el Institut Nova Història con la original) que en la segunda mitad del XIX se dedicó a la atención de prejubilados, jubilados y postjubilados; fundando la congregación de las Hermanitas de los Ancianos Abandonados. A su muerte, la órden ya tenía 103 asilos** en España y América. Antes de fallecer dejó escrito que no quería que se perdiese el tiempo en promover canonizaciones a hermanas de la congregación, reservando esos esfuerzos para mejores fines. Con la lógica habitual de estas cosas (parece una escena de La vida de Brian), se promovió su causa, y fue elevada a los altares.
(**) El asilo que fundó Santa Teresa Jornet de Ávila no está, por poco, en la calle Santa Teresa Jornet, sino en la calle Empedrada***, casi paralela a escasos metros. Que digo yo que podían haberle dado el nombre a la otra calle.
(***) El hecho de que una calle se llamase «empedrada», como hecho singular, da idea de cómo estaría el pavimento de las calles de la ciudad en aquellos tiempos****. Bueno, posiblemente, mejor que hoy.
(****) La calle, a día de hoy, está adoquinada, por cierto.
«Alegoría» es una escultura de metal ahuecao (no morroñoso) sobre pedestal granítico y barandilla/quitamiedos del mismo material, con topping de banderitas y pegatinas sindicales y trasfondo en ruinas, que se ubica en la Plaza del Pueblo, frente a lo que un día fue la Casa del Pueblo*. Representa a Pablo Iglesias Posse (el original), tipógrafo y fundador de lo UGT y la PSOE (cuando todo eso era ilegal y arriesgado). He intentado sacar una afoto algo mejor, mis disculpas; pero desde la parte de arriba (que me queda más a mano) no se ve la cara, y desde la parte de abajo queda -como se ve- muy por encima del espectador.
Y vuelvo a pedirles perdón a todos vds, pues esta escultura ya lleva varios años ahí puesta y no había aparecido en el ÁSM, debido a que está en una calle de poco paso (polomenos para mí). O a lo mejor, pasaba al lado, pero me pasaba como con el personaje de la Muerte en el Mundodisco, que los mortales, cuando pasa a nuestro lado, hacemos por no verla. No obstante, el hecho de haber hecho la foto poco después de los festejos del 1º de Mayo nos permite admirarla en toda su magnitud político-social, como el Camarada cuando iba a las elecciones sindicales.
Placa, placa…
Siguiendo con la ubicación, si buscan en Google la «Plaza del Pueblo», cuya placa ven aquí encima, verán que en Ávila no existe un lugar con ese nombre. Y no sólo eso, es que si miran cómo se llaman las calles que allí se intersectan, la cosa es un poco extraña:
Es un lugar boscoso, no hay duda…
La estatua está en la intersección de la Calle de San Juan Bosco con la Calle de San Juan Bosco. No tengo una explicación clara para este fenómeno. Lo de que la Plaza del Pueblo sea de mentirijillas tampoco es raro en una ciudad como la nuestra, donde el 140% del electorado vota a partidos de derechas, y el 120% restante se abstiene por no ser ni de izquierdas ni de derechas. Únicamente se salvan las gatas del Camarada, que son miauistas-felinistas.
Y lo de denominar al happening «Alegoría» es porque tradicionalmente los movimientos de izquierda se ven (a ellos y a sus líderes) más o menos con esta pinta… «Cuando lo pides«
Vladimiro, Vladimiro, ¿para dónde vas tan serio?**
…pero lo que te llega por aliesprés se parece más a nuestra alegoría, que en su configuración actual podría representar la situación actual de la política izquierdosa local y de parte del extranjero. No obstante, en un mundo cada vez más libeggal, globalizado y conspiranoico, alguien como Don Pablo (repito, el original, deseche imitaciones) nos vendría muy bien.
Por todo esto y más, aquí queda nuestra desacon… Ah, no; que eso era con los deportes.
(*) Lo de Casa del Pueblo, millenials y posteriores, no se refiere a que esté ubicada en el mundo rural, sino al antiguo nombre de los centros+taberna donde los obreros (from now on, «el pueblo») se reunían para enjarrillarse y tratar de ver cómo mejorar las condiciones laborales, lo que frecuentemente derivaba en discusiones y escisiones al más puro estilo «Frente Popular de Judea». Tras la Guerra Civil no quedó ni una en funcionamiento, y sus clientes habituales lo pasaron bastante mal.
(**) Lo mejor del post de hoy, en cualquier caso, sería escuchar a Don Carlos Mejía, actualmente exiliado de su amada Nicaragua, por la que tanto luchó. Cosas veredes, amigo Sancho.
En el ÁSM seguimos en racha. El ayuntamiento, fiel a todo lo que tenga que ver con la sensibilidad artística y con el sano debate político, ha erigido un speaker’s corner en la plaza de la catedral. Todo aquel que quiera explicar o exponer su opinión, o las alegaciones a las Ordenanzas de Circulación, podrá encaramarse al pedestal aquí instituido y soltar su soflama a los cuatro vientos, con la esperanza de que sean atendidos.
Se recomienda, esosí, llevarse una escalerilla o al menos algún acompañante que ayude a subir, porque salvo la gente especialmente atlética, como mi amigo Eu o nuestro delegado de la JCyL, igual lo tienen un poco complicado para dar el salto. Confiamos también en que este lugar vaya haciéndose conocido entre la ciudadanía y los turistas, y hasta lo visiten, como así sucede con el rincón de Hyde Park que da nombre a este tipo de chirimbolos.
A la condición de «no estar pisando suelo nacional» que otorgan los cajoncillos sobre los que parlotean de aquel parque se añade la de estar fuera de la jurisdicción civil, que marcan los leoncillos (y anteriormente, las cadenas) que enmarcan nuestra Catedral. Todo son ventajas.
El Ávila Street Museum, que está un poco abandonao últimamente (aunque ya le he echao el ojo a una escultura que no tenía fichada) les trae un mashup de lo más coordinao entre dos de sus ovras más insignes, Los leones de la Catedral (opus 37) y Dale que lo libras (opus 78). Una combinación de fuerzas para lograr un nuevo hito en el arte conceptual y vanguardista. La obra se encuentra en la Plaza de la Catedral, y se ha pensado como un dúo granito/furgoneta. No sabríamos si llamarlo furgonito o granieta.
El artículo de Avilared.com indica que no se han producido daños personales, aunque el león no sé yo si opinará lo mismo. Técnicamente, la furgoneta se ha acogido a sagrado (como Quasimodo con Esmeralda), así que, como diría la FIA cuando el causante de un accidente es Hamilton, no further action.